Una nueva experiencia de ecoturismo se desarrolla en Huánuco y ofrece 825 hectáreas de hermosa naturaleza, aventura y tranquilidad en un majestuoso ecosistema perteneciente a la comunidad campesina de Umari.
Se trata del proyecto Desarrollo del Ecoturismo como alternativa económica para la conservación de la biodiversidad del bosque Montepotrero-Huánuco, que es un trabajo coordinado entre la ONG Diaconía, la Municipalidad Distrital y la comunidad campesina de Umari, con el apoyo financiero del Fondo de las Américas, Fondam.
Este nuevo destino ecoturístico está listo para recibir a los amantes de la naturaleza y la aventura, luego de un trabajo arduo que permitió dejar atrás los tiempos en que este bosque era explotado a través de la tala y la quema que amenazaba con extinguir las reservas de flora y fauna que allí habitan.
Diez años después, la comunidad asumió el reto de organizarse para frenar la destrucción y dar paso a una selva protegida por guardabosques y la propia comunidad dedicada a diversos trabajos para su recuperación y conservación.
Flora y fauna
Una biodiversidad de plantas encontramos en este ecosistema donde resaltan las orquídeas de las géneros Stelis, Telipogon, Occidium, Pleurotalis y Epidendrum, junto a más de 20 variedades de helechos como el gigante que puede llegar a medir más de 10 metros de altura y plantas arbóreas, arbustivas y enredaderas como las alstroemeriaceae, ericácea, asterácea y rosácea.
Estas plantas son el hábitat perfecto para la diversidad de fauna existente en el bosque, lugar propicio para el avistamiento de aves pequeñas de diversos colores, pava de monte y varias especies de rapaces que junto al picuro de montaña y el armadillo peludo, en peligro de extinción, constituyen los principales atractivos del mágico lugar.
Se trata de una experiencia única con la naturaleza viva que pone a nuestros ojos la inmensidad del bosque, los asentamientos que lo rodean, el aire puro y el contacto con el agua cristalina de los ríos, cascadas y cataratas con más de 60 metros de profundidad.
Igual de protagonista es la gente noble y nativa que recibe al visitante, comuneros y comuneras que están allí con su sonrisa amable, confeccionando prendas y accesorios con sus lanas de colores, dando forma a la madera o a la arcilla. Mantas, abrigos, gorros, guantes, utensilios, llaveros, jarrones, tazas, ollas y platos, son solo algunos de los productos artesanales que ofrecen a los turistas.
Otros atractivos
El centro de la biodiversidad, de interpretación y de artesanía son algunos de los espacios que han sido construidos con mano de obra de la zona, al igual que el área de alojamiento, servicios higiénicos, comedor, caseta de vigilancia y puesto de guardabosques que dan la bienvenida a quienes se aventuran a introducirse en alguno de los tres circuitos ecoturísticos para disfrutar de una verdadera terapia de relajación y tranquilidad, un paseo recreativo y educativo que los lleva, en su parte más alta, a ubicarse a 3600 metros sobre el nivel del mar.
Allí, Fausto Tineo Masgo y su pequeño hijo Néstor, al igual que el resto de guardabosques y guías, reciben a los visitantes que escogen este destino turístico biosaludable en grupos de investigadores, de escuelas o a través de agencias de viajes. “Vamos a conocer la biodiversidad”, expresan con orgullo al emprender la maravillosa ruta por el Bosque Montepotrero.
Y con el objetivo de promocionar este hermoso destino turístico, la Municipalidad Distrital de Umari, a través de la Subgerencia de Turismo a cargo de César Antezana, conjuntamente con Paúl Mendizabal, representante de Diaconía, organizó un press tours que permitió a periodistas de los diferentes medios de comunicación y a representantes de agencias de viaje de la región conocer las bondades de este lugar enclavado en la comunidad de Umari.




