La Comisión Permanente del Congreso aprobó ayer por mayoría el informe de calificación de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales, que recomienda el desafuero de los congresistas Kenji Fujimori, Bienvenido Ramírez y Guillermo Bocángel.
Ahora el informe será debatido en el pleno del Congreso que decidirá si destituye o no a los congresistas. En su defensa, Bocangel dijo que el informe no tiene coherencia en la interpretación jurídica, que se crearon hechos a la fuerza para atribuirle conductas y hechos en materia constitucional y penal. “Mi persona no ha cometido ninguna infracción constitucional ni delito”, dijo.
Fujimori no usó la palabra; pero su abogado Julio Rodríguez señaló que no existe material probatorio contra su cliente. Dijo que el informe señala que Kenji ofreció prebendas, pero no identifica cuáles ni qué obras. Agregó que las acusaciones políticas son “irrelevantes para el derecho penal”.
Se debe tener en cuenta que para proceder el desafuero de los tres congresistas se necesitarán 67 votos. Fuerza Popular solo tiene 42 parlamentarios aptos. Necesita convencer a 25 más para que apoyen su petición, lo cual es poco probable que se dé.
Por otro lado, para la suspensión por los presuntos delitos de tráfico de influencias, cohecho activo genérico se necesitan 51 votos. Objetivo que tiene mejores posibilidades de ser alcanzado.




