César Augusto Kanashiro Castañeda
El análisis del Big data aporta información valiosa sobre elementos clave como lo son los mercados o las direcciones comerciales, identificando cuáles potencialmente generarán las mayores ganancias. Es fundamental en la toma de decisiones estratégicas, tal y como planes de expansión y desarrollo o análisis financieros. Se ha convertido en una fuente indispensable para el sector industrial en hiperconectado y las fábricas inteligentes.
Cada vez mayor, un mayor porcentaje de las actividades empresariales entran o se relacionan con Internet. Esto aumenta la cantidad de datos registrados y almacenados por las empresas, tanto a nivel online como a nivel offline, a niveles exponenciales, lo que supone un desafío y una dificultad para gestionar y analizar estos datos por parte de los negocios.
Si bien las empresas industriales, hace años, habitaban exclusivamente en áreas geográficas delimitadas y tenían una demanda constante y muy localizada, ahora deben convivir y coexistir con muchas otras empresas en un contexto donde no existen las barreras físicas.
En este nuevo contexto la información es poder, pero solamente si se utiliza de forma correcta.
Si una empresa elige no implementar Big data, se quedará atrás y perderá toda ventaja competitiva a favor de sus competidores, destinada a no sobrevivir. Si una empresa elige implementar Big data de forma complementaria y sin una estrategia, habrá gastado tiempo y dinero para terminar como la primera. Pero si una empresa consigue internalizar su estrategia Big data y conectar sus procesos, tendrá infinitas más posibilidades de éxito en el entorno 4.0.
Utilizar Big data ayuda a integrar sistemas previamente aislados para que las empresas puedan obtener una visualización completa de los procesos de fabricación. Además, automatiza la recopilación y el análisis de datos, facilitando un mayor entendimiento del estado de cada uno de los sistemas, juntos y por separado.
La aplicabilidad del Big data también radica en las estrategias empresariales directamente involucradas en la fabricación, dando lugar sistemas de planificación de recursos empresariales, sistemas de gestión de relaciones con proveedores, sistemas de gestión de ciclo de vida del producto, sistemas más responsables con el medioambiente entre otras.
La información se analiza en tres capas de perspectivas que incluyen datos tanto del pasado, como del presente y del futuro, lo que permite obtener una visión completa que incluya razonamientos sobre causalidades y proyecciones de cara al futuro.
Este método de gestión integrado en la cadena de suministro y basado en datos, a la vez que aumenta valor y eficiencia en el proceso de fabricación, ayuda a reducir requisitos de inventario y capital a medio-largo plazo.
Las fábricas modernas se están volviendo cada vez más complejas e interconectadas, creando nuevos retos que la automatización, impulsada por el Big data, puede abordar. Los grandes datos resultantes del Internet de las cosas (IoT) y de los sistemas informáticos modernos han permitido a las fábricas inteligentes disparar rápidamente su eficiencia y obtener beneficios significativos respecto al aumento del tiempo de funcionamiento, la aceleración de la producción y la disminución de errores.
Las posibilidades de interconexión, facilitadas por el IoT, han ido creando redes de información muy complejas. Sin el Big data, las tecnologías 4.0 no habrían podido descifrar y sacarle valor a toda esa información para poder aprender, generar patrones de análisis predictivo y funcionar de forma autónoma y de manera tan precisa. Por tanto, sin Big data, no habría podido existir la industria 4.0, ni tampoco las tecnologías inteligentes que la forman.
La industria 4.0 es la fusión del mundo real con el mundo virtual. Esta revolución digital está marcada por la tecnología que aprovecha el Big Data y la Inteligencia Artificial (IA) para nutrir sistemas de aprendizaje automático. Los fabricantes en el mercado actual buscan lograr la inteligencia empresarial a través de la recopilación, el análisis y el intercambio de datos en todos los dominios funcionales clave para poder lograr la excelencia productiva.
Las tecnologías 4.0 se alimentan del Big Data para vivir y el Big Data se nutre de estas para seguir creciendo.
La interconexión entre sistemas y ordenadores y la capacidad de análisis de grandes cantidades de datos han hecho posible la existencia de máquinas inteligentes que pueden tomar decisiones con conocimiento de causa y sin ningún humano involucrado. El IoT lleva conectando elementos muchos años, pero el valor extraído de los datos a través del Big Data ha llevado el término a un nuevo nivel: El Internet de los Sistemas.




