César Augusto kanashiro Castañeda
Para comprender la expansión y difusión de las tecnologías y plataformas de Big Data debemos recurrir a la perspectiva teórica del capitalismo informacional o cognitivo para contextualizar el papel que este fenómeno tecnológico desempeña en la acumulación del capital. Esta forma de organización socio- económica está enmarcada en el proceso de virtualización, producto de la masificación de las tecnologías de la información digital tanto dentro del ámbito laboral como fuera de él, que implica una separación entre el conocimiento y sus soportes materiales.
En este contexto de digitalización social, emerge un nuevo tipo de bienes del sistema productivo actual: los bienes informacionales. Estos consisten en todos “aquellos bienes obtenidos de procesos cuya función de producción está signada por un importante peso relativo de los gastos (en capital o trabajo) en la generación de o el acceso a la información digital”. Este nuevo tipo de bienes surge de un particular tipo de proceso productivo, que requiere a su vez de una particular combinación de recursos productivos para dar origen a los bienes informacionales: los bienes informacionales surgen de un proceso productivo donde la información digital ocupa un lugar preponderante sobre la materia y la energía y sobre otros tipos de información.
Precisamente, las tecnologías de Big Data toman como insumo grandes cantidades de información digital dispersa y desestructurada, y la transforman mediante las plataformas de análisis y visualización en bienes informacionales, que luego son comercializados a otras empresas. Este proceso recurre a su vez a una estrategia de acumulación conocida como apropiación incluyente, por la cual reducen el costo de los inputs (los flujos de datos) a cero, ya que estos datos son generados de forma gratuita por los usuarios de Internet y por otras empresas.
Estos cambios también abarcan una ampliación de las relaciones de explotación capitalistas, ya que el conocimiento social general que se produce socialmente fuera de los procesos de trabajo que se dan en la empresa, pasa a ser apropiado por el capitalista a través de diversas estrategias de incorporación de este conocimiento social general en la valorización del capital. El conocimiento pasa de ocupar un lugar anexo en la producción de valor, a desempeñar un papel central: se genera un nuevo régimen de innovación permanente que implica la progresiva división cognitiva del trabajo. La productividad y competitividad de la producción capitalista de un territorio específico dependerá entonces de la capacidad del capital de apropiarse del valor generado cooperativamente por el trabajo intelectual en la sociedad en un momento dado.
Es la explotación del trabajo colaborativo en redes lo que permite la apropiación de valor y su utilización para fomentar los procesos de acumulación de capital a través de la propiedad intelectual. Existe entonces una tensión entre la colaboración digital y el aprovechamiento privado de los frutos de esa colaboración; ya que además de la susceptibilidad que tienen los bienes informacionales de ser apropiados o monopolizados en comparación con los bienes de materia y energía, el hecho es que hay una estrategia por parte de las empresas capitalistas del sector informacional por la apropiación de los beneficios extraordinarios que generan las innovaciones en el capitalismo digital. Muchas empresas construyen o utilizan redes digitales mediante las cuales aprovechan el capital social y los conocimientos dispersos de diversos actores, y los transforman en mercancías que pueden generar enormes utilidades.
Entonces, podemos distinguir una primera estrategia de uso del Big Data dentro de los procesos de acumulación del capital, que consiste en la captura de flujos masivos de datos producidos a partir de estas redes digitales, y su procesamiento mediante plataformas con el fin de transformarlos en bienes informacionales que puedan ser comercializados a otras empresas. Esta estrategia es utilizada por empresas especializadas que se dedican exclusivamente a esta tarea, tales como Logi Analytics, Alteryx, GoodData, Birst, SAS, Tibco Software, Yellowfin, etc.
En el marco de la expansión del Big Data, las empresas no solo utilizan el Big Data como una forma directa de acumular capital, mediante la captura, procesamiento y venta de datos digitales, sino que también existe una segunda modalidad de uso del Big Data en los procesos de acumulación. Esta estrategia, conocida como “Analítica de Negocios”, consiste en la utilización de datos ya procesados y analizados mediante Big Data con el fin de adaptarse a los cambios en el mercado y sacar ventajas competitivas de estos cambios.
Es interesante destacar que, a diferencia de lo que tiende a ocurrir con otra tecnología digital en expansión que es utilizada como mecanismo de acumulación de capital, a saber, el crowdsourcing, en el Big Data existe un alto grado de profesionalización y especialización por parte de aquellos que se dedican a desarrollar y gestionar las plataformas de Big Data.




