Se ha promulgado una nueva ley que otorga al Congreso de la República del Perú la capacidad de elaborar y aprobar los reglamentos necesarios para el funcionamiento del Senado y la Cámara de Diputados, marcando un paso significativo hacia el restablecimiento de la bicameralidad en el país. Esta medida fue oficializada el 15 de octubre último, en el diario oficial El Peruano, como parte de los esfuerzos del gobierno de Dina Boluarte para reforzar la estructura legislativa del país tras la promulgación de la Ley 31988 en marzo de este año, que modifica 53 artículos de la Constitución.
La ley establece que el Congreso del periodo parlamentario 2021-2026 está excepcionalmente autorizado para crear los reglamentos que regularán tanto el Senado como la Cámara de Diputados. El texto de la ley señala que esta disposición “no impide que el Senado, la Cámara de Diputados y el Congreso de la República aprueben reformas parciales o totales a sus respectivos reglamentos, conforme a sus atribuciones constitucionales”. Esto permite una flexibilidad en la regulación que podría ser crucial en el futuro.
José Cevasco, ex oficial mayor del Congreso, destacó la importancia de contar con reglamentos claros y bien definidos para el funcionamiento de ambas cámaras legislativas. “Cuando se instala un nuevo Congreso, con dos cámaras legislativas, cada cámara debe tener reglas establecidas desde su constitución hasta la elección de su Mesa Directiva y otros aspectos operativos”, afirmó Cevasco en una entrevista con La República. Sin un marco normativo, el funcionamiento de la nueva estructura legislativa podría verse seriamente afectado.
Los reglamentos que se elaboren deberán abarcar aspectos fundamentales, desde el procedimiento de instalación de cada cámara hasta la forma de llevar a cabo la elección de la mesa directiva. Además, deberán detallar los procedimientos para la realización de interpelaciones y el control político por parte de la Cámara de Diputados, así como la designación de altos funcionarios y el manejo de las propuestas legislativas que remita la Cámara de Diputados al Senado.
El profesor Alejandro Mejía, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), enfatizó que esta ley establece las bases para el futuro del Congreso, preparando el escenario para las elecciones de 2026. “Es crucial determinar el número de votantes que elegirán a cada diputado y senador”, indicó Mejía, quien también manifestó su preocupación sobre cómo se puede diseñar esta nueva bicameralidad, dado que el país ya enfrenta desafíos en términos de representación en el Congreso. Propuso que sería mejor convocar a especialistas en la materia para analizar las implicaciones de la nueva estructura legislativa.
Con respecto a las funciones de las nuevas cámaras legislativas, se establece que las elecciones para los senadores se llevarán a cabo cada cinco años, con un sistema que asegura la elección de al menos un representante por circunscripción electoral y los demás por un distrito único electoral nacional. Esto significa que la representación no estará limitada a una región específica, lo que podría modificar el panorama político del país.
En contraste, la Cámara de Diputados mantendrá el sistema electoral vigente, donde cada diputado será elegido para representar a una región específica. Las funciones de cada cámara también se definen de manera clara. El Senado se encargará de la aprobación de tratados internacionales, la elección del contralor general de la República, la ratificación del presidente del Banco Central de Reserva designado por el presidente de la República, y la capacidad de nombrar y destituir al defensor del Pueblo. Además, el Senado tendrá el poder de remover a los miembros de la Junta Nacional de Justicia y de designar a los magistrados del Tribunal Constitucional.
Por su parte, la Cámara de Diputados continuará con la facultad de aprobar leyes, las cuales deberán ser sometidas a votación en el Senado. Los diputados también podrán iniciar investigaciones sobre asuntos de relevancia pública y formular acusaciones contra altos funcionarios, incluyendo al presidente de la República y a miembros de ambas cámaras, ante el Senado. Esta dinámica promete un cambio significativo en la forma en que se ejerce el poder legislativo en el país. De acuerdo con un artículo de Narda Saavedra publicado en el portal La República,
Finalmente, se creará una Comisión Permanente que estará conformada tanto por miembros del Senado como de la Cámara de Diputados, lo que refuerza la necesidad de colaboración y coordinación entre ambas entidades para asegurar un funcionamiento eficaz del nuevo sistema legislativo.




