El Pleno del Congreso de la República del Perú, en una movida histórica, aprobó el regreso de la bicameralidad en su sesión del 17 de noviembre. La aprobación del texto que propone el restablecimiento del Senado, una cámara con 60 senadores, suma a los actuales 130 diputados, elevando el total a 190 representantes. Este cambio estructural en el Congreso, sin embargo, viene con un costo significativo.
Según declaraciones del difunto Hernando Guerra García, expresidente de la Comisión de Constitución, el incremento en el número de representantes implica un aumento en el gasto público. Este aumento fue confirmado por la proyección del Presupuesto General de la República para el año fiscal 2024, que asciende a 240,806,216,645 soles. Con un límite del 0.6% del presupuesto para la operación de ambas cámaras legislativas, el Congreso podría solicitar hasta 1,444,837,300 soles.
Para poner en perspectiva, el presupuesto del Congreso para el año en curso es de 928,2 millones de soles. Esto significa que, de entrar en vigencia la bicameralidad en el próximo año, el incremento presupuestario superaría los 500 millones de soles.
Aunque la implementación de la bicameralidad está proyectada para las elecciones de 2026 —o antes, en caso de un adelanto electoral, la reforma debe ser ratificada en una segunda votación en la legislatura de marzo de 2024. Aunque existe la posibilidad de un referéndum ratificatorio, el Congreso prefiere evitarlo, recordando el rechazo del 80% de los votantes en el referéndum de 2018 a la pregunta sobre la bicameralidad.




