La regulación de los activos digitales continúa generando debate en el Congreso de los Estados Unidos. El reciente respaldo del senador Ruben Gallego, demócrata por Arizona, a la GENIUS Act, una iniciativa legislativa impulsada por la industria de las criptomonedas, ha puesto de manifiesto las crecientes tensiones entre los legisladores respecto al futuro de este sector. Esta votación preliminar, que tuvo lugar tras una audiencia de tres horas en el Comité Bancario del Senado, representa un avance significativo para la industria, especialmente tras un periodo marcado por la volatilidad y el escrutinio regulatorio. La GENIUS Act, ahora en camino hacia una votación en el pleno del Senado, busca establecer un marco regulatorio más claro para las criptomonedas, un objetivo largamente anhelado por las empresas del sector.
Según la investigación publicada por The New York Times, la aprobación en el comité, con un resultado de 18 votos a favor y 6 en contra, fue recibida como una reivindicación por los defensores de las criptomonedas, quienes ven en esta legislación un paso crucial para legitimar y consolidar su presencia en el panorama financiero. Este respaldo llega en un momento en que las autoridades financieras, como la SEC, endurecen su postura frente a ciertas prácticas del sector.
El senador Gallego argumentó, tras la sesión del Comité Bancario, que “está claro que los activos digitales llegaron para quedarse”, distanciándose así de la línea mantenida por el principal demócrata del comité. Definió la GENIUS Act como “un paso en la dirección correcta”, evidenciando una postura favorable a la integración de las criptomonedas en el sistema financiero tradicional. Cabe recordar que la GENIUS Act aborda principalmente la clasificación y el tratamiento legal de los criptoactivos, buscando clarificar su estatus y diferenciarlos de otros instrumentos financieros.
La investigación del medio estadounidense resalta la creciente influencia de figuras como Gallego en el Congreso. Durante su campaña al Senado, el senador recibió un considerable apoyo financiero por parte de super PACs financiados por grandes empresas del sector cripto, incluyendo el exchange Coinbase. Se estima que estos grupos de apoyo gastaron alrededor de $10 millones en publicidad a favor de Gallego, resaltando su trayectoria militar y su postura favorable al control fronterizo. Este tipo de financiación ha generado un intenso debate sobre la posible influencia de la industria cripto en las decisiones políticas.
Gallego forma parte de un grupo cada vez mayor de legisladores que han recibido financiación de la industria de las criptomonedas. Ahora, estos legisladores están impulsando activamente iniciativas que benefician a la industria, a pesar de su historial de controversias y volatilidad. Este impulso regulatorio se produce en un contexto de creciente interés institucional en las criptomonedas, con grandes gestores de activos explorando su inclusión en sus carteras de inversión.
Mientras que los defensores de las criptomonedas argumentan que una regulación clara fomentará la innovación y protegerá a los inversores, los críticos advierten sobre los riesgos inherentes a un mercado aún en desarrollo y con un historial de fraudes y manipulaciones. El debate sobre la GENIUS Act y otras iniciativas legislativas similares promete continuar intensificándose en los próximos meses, a medida que el Congreso intenta definir el futuro de los activos digitales en Estados Unidos. El futuro de la regulación cripto en Estados Unidos pende de un hilo, mientras se equilibran las promesas de innovación con la necesidad de protección del consumidor.




