Ben Turner logra participar en la Vuelta a España gracias a su puntualidad.

El mundo del ciclismo fue testigo de una victoria inesperada en la más reciente etapa de La Vuelta, donde Ben Turner (Ineos) sorprendió a Jasper Philipsen en un emocionante sprint final. La etapa, que partió de Susa, Italia, prometía ser un mero calentamiento para las jornadas montañosas venideras, pero se transformó en un espectáculo de estrategia y resistencia. La jornada de 206,7 kilómetros, la más extensa de esta edición, cruzó los Alpes y dio la bienvenida a Francia, culminando en Voiron, localidad célebre por la destilería Chartreuse.

Según el reportaje de El País, Ben Turner llegó a La Vuelta como reemplazo de última hora, tras la baja de un Hamilton que no se encontraba en plena forma física. Su victoria, por tanto, adquiere un matiz aún más heroico, considerando su incorporación tardía y las dudas iniciales sobre su rendimiento.

Varios corredores intentaron romper el guion establecido con una fuga que llegó a gozar de “cuatro minutos de ventaja”, pero el pelotón, liderado por equipos como Alpecin, Israel y Lidl-Trek, neutralizó el intento en el descenso del Col du Lautaret. A pesar del fracaso de la fuga, el ciclista gerundense Joel Nicolau se adjudicó el maillot de lunares, un logro significativo para Caja Rural, que no vestía la prenda desde hacía una década. Mientras tanto, el Burgos-BH, agradecido por su invitación a la carrera, animó la jornada con ataques de Mario Aparicio y Sinuhé Fernández, aunque sin mayores consecuencias prácticas. Esta etapa transcurría a tan solo unos días del campeonato mundial de ciclismo en ruta que se celebrará en Suiza y donde todos los equipos participantes quieren llegar en su mejor forma física.

Con el pelotón agrupado a 47 kilómetros de la meta, la tranquilidad aparente solo presagiaba la batalla final. El propio Gaudu intentó, sin éxito, arañar una bonificación en el sprint intermedio, mientras que Pedersen se hacía con los puntos en su lucha por el maillot de la regularidad. El intento solitario de Armirail tampoco prosperó, y la etapa se encaminó hacia un desenlace al sprint. En los últimos tres kilómetros, un tramo técnico con curvas cerradas, los equipos se disputaron la posición de vanguardia. Finalmente, el Ineos, con un trabajo sobresaliente de Kwiatkwoski, colocó a Turner en una posición inmejorable para lanzar su ataque final. Su victoria no solo le dio la gloria personal, sino que también colocó a Gaudu como “nuevo líder de la carrera”, empatado en tiempo con Vingegaard pero superándolo por la media de las posiciones en las etapas. Este cambio en la cima refleja la volatilidad de la clasificación general y augura una lucha intensa en las etapas venideras, donde Jonas Vingegaard tendrá que defenderse.