La victoria del FC Barcelona ante el Olympiacos en Montjuic ha revitalizado sus aspiraciones en la UEFA Champions League, un torneo donde la regularidad es tan crucial como el talento individual. El encuentro, correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos, se presentaba como un punto de inflexión tras la derrota sufrida en casa ante el PSG, un revés que obligaba a los de Flick a reaccionar de manera inmediata. El equipo, además, añoraba su regreso al Camp Nou, ahora en remodelación.
El triunfo, con un marcador abultado, no solo suma tres puntos vitales, sino que también refuerza la moral del equipo en un momento clave de la temporada, según el reportaje de El País. La dirección de José Luis Mendilibar, al frente del equipo griego, suponía un reto añadido por su conocimiento del fútbol español.
El partido, lejos de ser un trámite, estuvo marcado por la intensidad y la necesidad de ambos equipos. Fermín López se erigió como la figura destacada de la noche, anotando un doblete que encarriló la victoria blaugrana. Su actuación, unida a la aportación de jóvenes talentos como Lamine Yamal y Dro Fernández, evidencia la apuesta de Flick por la cantera y la búsqueda de nuevas soluciones ante las importantes bajas que asolan al equipo. La expulsión de Santiago Hezze en el Olympiacos condicionó el desarrollo del encuentro, facilitando la tarea del Barcelona en la segunda mitad.
A pesar del resultado, el Olympiacos demostró ser un rival valiente, buscando en todo momento el arco rival y poniendo en aprietos a la defensa local, especialmente en la primera mitad. El gol de El Kaabi, transformando un penalti, sirvió para recortar distancias y mantener viva la esperanza griega, aunque finalmente el empuje del Barcelona resultó ser demasiado para los de Mendilibar. La victoria, sin embargo, no debe ocultar los problemas defensivos que aún persisten en el equipo culé, con errores puntuales que podrían resultar más caros ante rivales de mayor entidad.
El encuentro también dejó espacio para el debut de jóvenes promesas como Roony Bardghji, quien tuvo minutos para mostrar su potencial. La victoria del Barcelona, unida a la derrota del PSG ante el Newcastle, deja el grupo abierto y con opciones para todos los equipos, a la espera de los próximos enfrentamientos que definirán el futuro de cada uno en la competición europea.




