Barcelona solicita la exclusión de Israel del Tour de Francia 2026.

El panorama deportivo internacional se ve sacudido por una controversia en torno a la celebración del Grand Départ del Tour de Francia en Barcelona. La ciudad condal, que se prepara para acoger el evento ciclista en el verano de 2026, se encuentra en el centro de un debate que entrelaza deporte y política internacional. El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, David Escudé, ha manifestado su respaldo a la realización del evento, pero ha solicitado formalmente que las organizaciones deportivas internacionales implementen un veto a los equipos de Israel, haciendo alusión a la situación en Gaza. Esta petición ha generado diversas reacciones y coloca al evento deportivo en una posición delicada.

Grand Départ en Barcelona, evento que promete ser un hito en la historia del ciclismo, se ve empañado por esta solicitud del concejal Escudé.

Las palabras de Escudé, recogidas durante una entrevista en Betevé, la emisora municipal, han resonado con fuerza en el ámbito deportivo y político, según el reportaje de El País.

La postura del concejal surge como respuesta a la situación en Gaza, un conflicto que ha suscitado numerosas condenas a nivel internacional. Escudé argumenta que la participación de equipos israelíes en competiciones deportivas podría interpretarse como un apoyo tácito a las acciones del gobierno de Benjamin Netanyahu. “No se trata de un deporte o evento concreto, sino una decisión más amplia,” enfatizó el concejal, subrayando la necesidad de que los organismos internacionales tomen una postura firme al respecto. Esta petición se extiende a todos los deportes y competiciones, instando al Comité Olímpico Internacional y a otras entidades a considerar la exclusión de equipos que compiten bajo la bandera israelí.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha mostrado su respaldo a la postura del gobierno español en cuanto a la condena de las acciones en Gaza. Este apoyo se alinea con las tensiones previas entre Collboni y el gobierno israelí, evidenciadas por la revocación de su visado para visitar Jerusalén en agosto pasado. Como respuesta, Collboni visitó proyectos de la UNRWA en Jordania, demostrando su compromiso con las ciudades palestinas a través de la creación del “Distrito 11 – Ciudades de Palestina”.

La controversia se intensifica con la advertencia de la UCI (Unión Ciclista Internacional) sobre la capacidad organizativa de España tras las protestas que llevaron a la supresión del tramo final de La Vuelta en Madrid. A pesar de esta advertencia, el gobierno español respondió contundentemente, rechazando la idea de que el deporte pueda ser utilizado para “blanquear” posturas políticas. Esta postura, que coincide con las tensiones preexistentes entre el gobierno de España y la UCI por el calendario de competiciones y la organización de eventos deportivos, añade una capa adicional de complejidad a la situación. El grupo municipal de los comunes en el Ayuntamiento de Barcelona también se ha sumado a la petición de vetar la participación de Israel en el Tour de Francia. Janet Sanz, jefa de filas del grupo municipal, instó a Collboni a exigir “la retirada del equipo Israel-Premier Tech”, argumentando que “ni el deporte ni nada en esta vida es neutro”. La decisión final sobre la participación de equipos israelíes en el Grand Départ del Tour de Francia en Barcelona queda ahora en manos de las organizaciones deportivas internacionales y podría tener repercusiones significativas en el mundo del deporte.