Dos personas fueron condenadas a 12 años de prisión efectiva por el delito de trata de personas agravada, luego de que el Ministerio Público demostrara que captaban a adolescentes con engaños para luego explotarlas sexualmente en un bar clandestino en la ciudad de Ambo, región Huánuco.
Según informó la Fiscalía Especializada en Delitos de Trata de Personas de Huánuco, los sentenciados Nelvis Yoni Tarazona Condezo (23) y Gladys Ponce Callán (37) ofrecían supuestos empleos como personal de limpieza y atención en caja a jóvenes, muchas de ellas menores de edad, a través de avisos colocados en el parque Santo Domingo de Huánuco. Una vez aceptada la oferta, las trasladaban hasta el local ubicado en el Jr. Crespo y Castillo, donde eran obligadas a ejercer labores como damas de compañía.
Indicios de explotación sexual
El establecimiento intervenido, conocido como “El Ciego”, contaba con dos ambientes improvisados donde se encontraron camarotes usados también como depósitos de cerveza. Durante la diligencia, personal policial halló ropa interior escondida debajo de colchones y preservativos usados, lo que generó sospechas fundadas sobre la actividad ilegal que allí se desarrollaba.
Las adolescentes, en situación de vulnerabilidad, relataron que aceptaron el empleo con la promesa de obtener ingresos y alojamiento. Una de ellas afirmó que le ofrecieron S/30 por cada caja de cerveza consumida, siempre que acompañara a los clientes. Además, los administradores les ofrecían un cuarto para dormir y comida diaria como parte del acuerdo.
Durante el juicio oral, la fiscal adjunta Gina Vara Cajaleón logró acreditar la responsabilidad penal de ambos acusados, quienes fueron intervenidos cuando administraban el local y atendían a parroquianos en mesas separadas. La sentencia también ordena el pago de S/1800 por concepto de reparación civil, a favor de las víctimas identificadas bajo claves “24” y “25”.
Antecedentes
La intervención que permitió el inicio del proceso penal se produjo la noche del 16 de junio de 2024, en una operación conjunta entre la Policía y la Fiscalía. En aquella ocasión, se hallaron once mujeres en el interior del bar, de las cuales cuatro eran menores de edad. Estas señalaron que trabajaban atendiendo clientes, a quienes debían acompañar y consumir bebidas alcohólicas con ellos.
Durante la audiencia de prisión preventiva celebrada meses después, la fiscal a cargo detalló que el operativo permitió constatar la existencia de habitaciones con colchones en el suelo, además de varios preservativos usados, lo que reforzó la hipótesis fiscal sobre explotación sexual. El juez Rolando Bustillos Cuba dispuso entonces nueve meses de prisión preventiva para ambos implicados, medida que precedió la actual condena.




