AYUDANDO AL AMIGO FIEL

Adriana Palomino Santamaría

1° High School. Roosevelt School

 Tener un perro requiere compromiso y responsabilidad: presupuesto, vacunación, paciencia para soportar sus travesuras y cuidarlo cuando se enferma. Un perrito es una alegría constante. Es tener un amigo en la vida, que te brinda compañía. Significa que alguien te espera siempre en casa, te recibe con alegría moviendo la cola o con un ladrido. Cuando estás triste te hace compañía, te hace sentir mejor. Quien tiene un perro no se sentirá solo. Eso exige hacerle jugar, pasear y compartir actividades cotidianas que te ayudarán a mejorar la salud. Las ventajas superan a las responsabilidades. El vínculo especial que formarás con él, todo lo que te brindará, es algo que no se puede pagar.

Observo en las calles de la ciudad que hay muchos perros abandonados, no tienen alimento ni dónde dormir; hay algunas personas de mal corazón que los maltratan porque son indefensos. Son abandonados porque muchas familias que tienen economía baja y espacios reducidos donde crían dos o tres perros. Las mascotas viven y duermen en sus puertas y veredas. El sector salud y la municipalidad no controlan ni fiscalizan a las mascotas.

Es necesario unirnos las personas con sensibilidad y amor por los perros para atenderlos. Sugiero la creación de un albergue para el cuidado de perros abandonados y, posteriormente, buscar que los adopten y les brinden un hogar digno con un buen trato y amor. Una mascota también es un prójimo.