Estados Unidos confiscó este lunes en la República Dominicana el avión oficial de Nicolás Maduro, en el marco de las sanciones que pesan sobre su régimen. Según reportó CNN, la aeronave fue trasladada a Florida en una operación coordinada por varias agencias federales estadounidenses.
El avión incautado, un Dassault Falcon 900 valuado en 13 millones de dólares, se encontraba en territorio dominicano desde hace varios meses. Las autoridades estadounidenses no especificaron las razones que facilitaron esta confiscación, pero indicaron que surgió una “oportunidad” para ejecutar la medida, que contó con la colaboración estrecha de las autoridades de la República Dominicana, quienes informaron a Venezuela sobre el decomiso.
Uno de los funcionarios estadounidenses, que prefirió no ser identificado, señaló: “Confiscar un avión perteneciente a un jefe de estado extranjero es algo sin precedentes en temas penales. Con esta acción estamos enviando un mensaje claro de que nadie está por encima de la ley ni de las sanciones estadounidenses”.
El avión en cuestión ha sido utilizado por Maduro en múltiples visitas oficiales a lo largo del mundo y es considerado el equivalente venezolano al Air Force One, lo que lo convierte en un símbolo de poder para el régimen chavista. Según los informes, al llegar a territorio estadounidense, las autoridades procederán con el proceso de decomiso formal, lo que permitirá al gobierno venezolano presentar una defensa para intentar recuperar la aeronave.
La confiscación de este jet forma parte de una serie de medidas adoptadas por Estados Unidos para perseguir al régimen venezolano por sus vínculos con la corrupción y otros delitos. En los últimos años, las agencias federales han decomisado bienes vinculados al gobierno de Venezuela por un valor aproximado de 2.000 millones de dólares, incluyendo vehículos de lujo y cuentas bancarias.
Desde marzo de 2020, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Maduro y a varios altos funcionarios de su gobierno de narcoterrorismo, narcotráfico y corrupción. Además, el Departamento de Estado ofrece una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena.
El gobierno estadounidense ha denunciado reiteradamente las prácticas corruptas del régimen de Maduro, señalando que mientras el pueblo venezolano enfrenta graves carencias económicas, los altos mandos del gobierno disfrutan de lujos como el uso de aviones privados.




