Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, informó que, aunque las conversaciones de alto el fuego y la liberación de rehenes entre Israel y Hamas han progresado significativamente, aún quedan detalles cruciales por resolver. “No quiero decir que está inmediatamente a la vuelta de la esquina, pero no tiene que estar muy lejos si todos vienen con la voluntad para hacerlo”, expresó Sullivan a periodistas.
Las negociaciones, mediadas por Estados Unidos, Egipto y Qatar, han logrado acercar a ambas partes más que nunca en los últimos meses. A pesar de las concesiones, persisten importantes obstáculos. Hamas ha suavizado su demanda de que Israel se comprometa a finalizar la guerra como parte del acuerdo, pero sigue exigiendo garantías de que las conversaciones proseguirán hasta alcanzar un cese al fuego permanente.
Israel, por su parte, no firmará un acuerdo que lo obligue a detener su campaña militar antes de eliminar a Hamas, según declaraciones del primer ministro Benjamin Netanyahu. La delegación israelí, tras reunirse en Doha, se dirige ahora a El Cairo para continuar con las negociaciones.
Este contexto bélico se ve exacerbado por la nueva ofensiva israelí en Gaza, donde el ejército ha instado a los palestinos a abandonar la ciudad de Gaza y dirigirse al sur, aumentando la presión sobre Hamas durante las negociaciones. Según las Naciones Unidas, cerca de 300,000 palestinos permanecen en el norte de Gaza, muchos en la ciudad de Gaza.
Desde el inicio de la guerra, después del ataque de Hamas el 7 de octubre, la violencia ha escalado significativamente, con un devastador saldo de muertes y un severo impacto humanitario en la región.




