Avances en el diálogo Irán-EE.UU., pero el uranio no se negocia

En una nueva ronda de negociaciones indirectas celebrada en Roma el sábado, Irán y Estados Unidos acordaron avanzar hacia una etapa técnica, con reuniones entre expertos que se llevarán a cabo en Omán este miércoles. La iniciativa, impulsada con la mediación de Mascate, representa un paso clave en el intento de reactivar un diálogo que sigue marcado por desconfianzas y exigencias mutuas.
Teherán reiteró que el enriquecimiento de uranio con fines pacíficos es una de sus líneas rojas. El viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, señaló ante la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento que este derecho “no es negociable”, según confirmó el portavoz Ebrahim Rezaei.
En la segunda ronda de contactos, la delegación iraní propuso a Estados Unidos el levantamiento de todas las sanciones a cambio de beneficios económicos tangibles. Según el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, el ambiente de las conversaciones fue “constructivo” y permitió lograr “un mejor entendimiento sobre principios y objetivos comunes”.
Ambas partes coincidieron en dejar fuera del diálogo el programa de misiles de Irán y su apoyo a grupos regionales. Un alto funcionario estadounidense declaró que los encuentros han sido productivos, aunque las dudas sobre las intenciones de Washington persisten en Teherán.
Las potencias occidentales e Israel temen que el programa nuclear iraní tenga fines militares. Sin embargo, Irán insiste en que busca exclusivamente fines civiles. Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, visitó recientemente Irán y advirtió que el país “no está lejos” de obtener la bomba atómica.
Las conversaciones, reanudadas tras declaraciones de Donald Trump sobre posibles militares si no se renegociaba el acuerdo, se enmarcan en una carrera contra el tiempo. El pacto nuclear de 2015, del que EE.UU. se retiró en 2018, sigue siendo el principal punto de referencia para alcanzar un nuevo consenso.