George Loarte, director ejecutivo regional de Salud Ambiental de Huánuco, informó que se realizó una inspección en los cementerios de la región para verificar que los jarrones contengan arena en lugar de agua, con el objetivo de prevenir la proliferación del dengue.
“Hemos elaborado un plan de actividades con dos enfoques: uno en control vectorial y otro en la gestión responsable de los cementerios. Como parte de este plan, se inspeccionaron los cementerios de Huánuco, Ambo, Leoncio Prado y Puerto Inca”, explicó Loarte.
El personal de control vectorial, conformado por brigadistas de las redes de salud, se desplazó a estos cementerios para eliminar el agua acumulada en los jarrones y así evitar que se conviertan en criaderos de mosquitos. Loarte destacó que estos recipientes suelen ser invadidos por simúlidos y huevos de zancudos, vectores del dengue, lo que incrementa el riesgo de epidemias, especialmente en verano.
“En el cementerio de Huánuco, encontramos cierta resistencia de los familiares, quienes percibían esta intervención como un abuso. Sin embargo, estamos trabajando en un plan preventivo para sensibilizar sobre el peligro que representa el agua acumulada en los jarrones, que facilita la proliferación de estos mosquitos”, concluyó.




