La falta de una cultura de prevención de la población quedó otra vez en evidencia ayer durante el simulacro por sismo que, en contraste, si ensayaron activamente los trabajadores de diversas instituciones públicas y privadas que practicaron medidas preventivas ante un eventual movimiento telúrico.
Mientras que las instituciones integrantes de la Plataforma de Defensa Civil, instituciones educativas y los centros comerciales ensayaron acciones de prevención ante un sismo, en la mayoría de viviendas y las calles el simulacro pasó desapercibido.
Según el reporte del simulacro en todo el departamento de Huánuco, se registró 159 655 damnificados, 67 239 afectados, 412 fallecidos, 1361 heridos, 30 615 viviendas colapsadas, 17 008 inhabitables y 20 410 casas afectadas.
Si trasladamos a la realidad, las muertes y los daños serían mayores multiplicado por la pasividad y la indiferencia de la población para acatar estos ejercicios de prevención.
En las entidades públicas y privadas sí hubo participación masiva. El epicentro del sismo se ubicó en el distrito de Molino, en Pachitea, con una magnitud de 8.5 grados en la escala de Richter.
Personal del hospital de contingencia Hermilio Valdizán y de la Oficina Regional de Defensa Civil ensayaron el simulacro. Tras el ejercicio los integrantes de la plataforma regional se reunieron en la sala de crisis del Centro de Operaciones de Emergencia Regional para evaluar los daños.
A través de comunicación por internet (Skype), la plataforma regional se comunicó con instituciones de Pachitea para realizar la evaluación del simulacro.
En el COER Huánuco, los sectores de Salud, Educación, Agricultura, entre otros, reportaron los daños al 100 % e informaron sobre las acciones que tomarían como respuesta para atender los daños y emergencias de esta magnitud.
El director de la Oficina Regional de Defensa Civil, Roberto Fano, recordó que los simulacros se organizan para que la población sepa qué hacer ante un sismo.




