Atlético Grau atraviesa un momento deportivo y administrativo complicado en la Liga 1 2025. A diferencia de la temporada pasada, cuando estuvo más cerca de los puestos de clasificación a torneos internacionales, el cuadro piurano hoy lucha por alejarse de la zona baja de la tabla y no logra consolidarse como protagonista.
En el Torneo Clausura, las cifras son elocuentes: apenas cuatro puntos obtenidos en las primeras cuatro fechas lo ubican en el puesto 14, con solo una victoria parcial y una preocupante falta de regularidad. En la tabla acumulada, el “Patrimonio de Piura” se encuentra en el puesto 12 con 26 unidades, una posición que no le brinda margen de confianza para el tramo final del año.
Un problema recurrente: jugar lejos de casa
Uno de los factores que explican esta situación es la imposibilidad de ejercer plenamente su localía en Piura. Desde el inicio de la temporada, Atlético Grau ha tenido que disputar sus partidos como local en ciudades como Sullana, Trujillo e incluso Lima. Este constante cambio de sedes no solo afecta la logística del equipo, sino que también reduce el apoyo masivo de su hinchada, clave en campañas anteriores.
La dirigencia había proyectado que gran parte del Clausura se jugaría en el estadio Municipal de Bernal, escenario donde el equipo ha sabido imponerse en temporadas pasadas y donde recibe un respaldo considerable de sus seguidores. Sin embargo, esa posibilidad quedó descartada para el presente torneo debido a retrasos en las obras de remodelación.
Demoras y trabas en la remodelación del Municipal de Bernal
Según informó Noticias 360, los trabajos en el estadio Municipal de Bernal culminarán recién en 2026. El recinto se encontraba en proceso de adecuación para cumplir con las exigencias de la Liga 1, pero el Gobierno Regional de Piura decidió anular la buena pro otorgada en abril al Consorcio Sol de Oro —integrado por Visil Ingenieros Consultoría y Construcción E.I.R.L. y RO & JC Servicios Generales E.I.R.L.— por no presentar las cartas de garantía requeridas.
Esta decisión obliga a convocar a una nueva licitación, lo que retrasa significativamente la disponibilidad del estadio. Hasta entonces, Atlético Grau deberá seguir alternando entre el estadio Campeones del 36 de Sullana y escenarios como Trujillo, según lo determinen la directiva y las autoridades de la Liga 1.
Una buena noticia en medio de la incertidumbre
Dentro de este panorama, existe un punto positivo: para el nuevo proceso de licitación se contará con un mayor presupuesto. Inicialmente se había previsto una inversión de S/ 606,886 para obras como el replanteo de campo, el retiro del césped americano y su reemplazo por césped tipo Bermuda, el mejoramiento del cerco perimetral y la construcción de baños nuevos. Con el presupuesto ampliado, se espera que las remodelaciones sean más completas y que el estadio ofrezca mejores condiciones para jugadores y aficionados.
Reto deportivo y presión en el Clausura
Más allá de los problemas de infraestructura, el equipo dirigido por su actual comando técnico necesita mejorar urgentemente en el aspecto deportivo. La irregularidad mostrada en el Clausura amenaza con comprometer sus aspiraciones y, en el peor de los escenarios, involucrarlo en la lucha por la permanencia.
El desafío inmediato será recuperar solidez jugando fuera de Piura, un aspecto que ha pesado en el rendimiento del plantel. Además, la dirigencia deberá gestionar con prudencia el tema del estadio para no repetir los inconvenientes que han marcado esta temporada.
Atlético Grau enfrenta así un Clausura donde la meta prioritaria parece ser la estabilidad: alejarse de la zona baja, consolidar un once competitivo y, si es posible, cerrar el año en una posición que le permita pensar en objetivos más ambiciosos para 2026, cuando espera volver a contar con su casa en Bernal.




