Atentado contra la imagen

Pese a que la lucha contra el feminicidio es frontal por parte de las fuerzas vivas del país, aún no es suficiente. Día a día aumentan los casos de abusos contra las mujeres de todas las edades y condición social, sin recibir los responsables castigo del Poder Judicial. Se han dado casos de sujetos que no respetan ni a sus hijas, muchos de los cuales viven en todavía en la impunidad,
Es cierto que hay un Código Penal, pero algo está faltando para sancionar y sobre todo evitar casos como el de Eivi Agreda, a quien un despechado e inseguro sujeto, le roció gasolina y luego le prendió fuego por el simple hecho de no ser correspondido.
Así también en Piura un loco y enfermo padre violó a su menor hija de 13 añitos y una fiscal no acusó el delito y fue puesto en libertad; o el caso de Adriano Pozo, en Ayacucho, quien por influencia de su señor padre poderoso regidor de la comuna no fue sancionado. Así tenemos innumerables casos de delitos contra la mujeres de todas las edades.
Por denunciar estos casos y otros los medios de comunicación estamos atentando contra la imagen del Poder Judicial, según insólitamente dice el juez tingalés Abraham Limaylla.
Según los mismos jueces, el Código Penal debe modernizarse y precisar los castigos; de esta manera, será un instrumento para que los magistrados administren justicia sin influencia monetaria o política.
En nuestra ciudad las mujeres temen abordar un mototaxi, porque los conductores son sujetos inescrupulosos que cometen atentados contra ellas, llevándolas a los descampados para dar rienda suelta a sus bajos instintos. Muchos casos, por vergüenza, no se denuncian. Ante esto, solo queda tener la esperanza de que en un futuro cercano los padres de la Patria, los grandes juristas de los partidos políticos, aporten algunas iniciativas para lograr castigar a los infractores.