Ataque israelí a hospital en el norte de Gaza y control de zona clave en el sur

El panorama sanitario en la Franja de Gaza sufre un nuevo revés tras el ataque del ejército israelí contra parte del Hospital Árabe Ahli, ubicado en el norte de Gaza. Este incidente, ocurrido en la madrugada del domingo, se produce tras la orden de evacuación emitida a pacientes y personal, intensificando aún más la crisis humanitaria que asola la región. La guerra, que comenzó tras el ataque liderado por Hamas contra Israel en octubre de 2023, ha diezmado la infraestructura médica gazatí, dejando a la población vulnerable y con acceso limitado a la atención sanitaria básica. La situación se agrava con el bloqueo a la entrega de ayuda, incluyendo suministros médicos esenciales.

Según la investigación publicada por The New York Times, el ataque tuvo lugar horas después de que el gobierno israelí anunciara la expansión de su ofensiva en el sur de la Franja, aislando aún más ciudades palestinas estratégicas.

Aunque el ataque al Hospital Árabe Ahli no causó víctimas mortales directas, la Iglesia Anglicana en Jerusalén, entidad supervisora del centro médico, reportó el fallecimiento de un menor que recibía tratamiento por una lesión craneal debido a las complicaciones derivadas de la evacuación. El bombardeo causó la destrucción de un laboratorio y daños significativos a la farmacia, el departamento de emergencias y una iglesia ubicada dentro del recinto hospitalario, afectando directamente la capacidad del centro para brindar atención.

El Hospital Árabe Ahli se había mantenido como uno de los pocos baluartes del sistema de salud en Gaza, un sistema ya debilitado por los constantes daños y asedios a centros médicos durante el conflicto. Datos de la Organización Mundial de la Salud revelan que, hasta el mes pasado, 33 de los 36 hospitales en Gaza habían sufrido daños, quedando solo 21 parcialmente operativos. Esta reducción drástica en la capacidad hospitalaria, sumada a la escasez inminente de medicamentos por el bloqueo israelí, augura un futuro sombrío para la salud pública en la Franja.

No es la primera vez que el Hospital Árabe Ahli se ve afectado por el conflicto. Semanas después del inicio de la guerra, un misil impactó un estacionamiento del hospital donde se refugiaban decenas de familias desplazadas. Si bien Hamas atribuyó el ataque a Israel, este último argumentó que fue causado por un cohete fallido lanzado por la Yihad Islámica Palestina, una versión que contó con el respaldo de la inteligencia estadounidense.

El ejército israelí reconoció su responsabilidad en el reciente ataque, justificándolo con la afirmación, sin presentar pruebas concretas, de que el hospital albergaba un centro de mando de Hamas. Tanto el ejército como la Iglesia Anglicana confirmaron que las autoridades israelíes habían contactado al hospital para ordenar la evacuación previa al ataque. Sin embargo, ni las autoridades del hospital ni Hamas han emitido declaraciones sobre si el hospital era utilizado por combatientes de Hamas, dejando abierta la controversia sobre la legitimidad del ataque.