Aspec exige justicia: Real Plaza enfrenta millonarias demandas tras tragedia en Trujillo

El colapso del techo del Real Plaza Trujillo, que dejó cuatro fallecidos y más de 70 heridos, ha generado un fuerte debate sobre responsabilidad civil e indemnizaciones. Según la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), la empresa deberá asumir una compensación millonaria para todas las personas afectadas, incluyendo no solo a los heridos y familiares de las víctimas, sino también a trabajadores y comercios dentro del centro comercial.

“Lo que exige Aspec son compensaciones justas a las víctimas y sus familias. Eso es básico, sobre todo porque hay muertos. (…) La indemnización tendría que ser millonaria”, declaró Crisólogo Cáceres, presidente de la asociación, en conversación con Infobae Perú.

Este caso pone en evidencia la importancia de las medidas de seguridad en los centros comerciales y las responsabilidades legales de las empresas frente a accidentes de esta magnitud.

¿Quiénes deberán ser compensados?https://ahora.com.pe/cesar-acuna-exige-investigacion-tras-tragedia-en-real-plaza-trujillo/

Para Aspec, los afectados no son únicamente los heridos o fallecidos. Cáceres sostiene que la indemnización debe extenderse a:

Consumidores y visitantes que estuvieron en el centro comercial y sufrieron daños físicos o emocionales.
Familiares de las víctimas, especialmente aquellos que presenciaron el accidente.
Trabajadores de las tiendas dentro del centro comercial, que vivieron el trauma de la tragedia.
Empresas y comercios dentro de Real Plaza, que han sufrido pérdidas económicas.

“Las personas tienen que ser indemnizadas, y suponemos que debe haber una póliza de seguros que se activa en estos casos. (…) Los heridos deben ser atendidos sin costo alguno y recibir tratamiento hasta su recuperación total”, enfatizó Cáceres.

Asimismo, el especialista destacó que los daños emocionales también deben ser considerados en la compensación. “No necesariamente tiene que ser un trauma físico. Si has visto que tu pariente ha fallecido, eso te marca de por vida. Esa persona amerita un tratamiento psicológico”, explicó.

Pérdidas económicas y daños materiales

El impacto de la tragedia también se extiende a las tiendas y negocios dentro del centro comercial. Al estar clausurado, las pérdidas económicas para los comerciantes son significativas.

“Las tiendas han perdido mercancía, han dejado de operar y han visto afectadas sus ventas. Si Real Plaza no asume estas pérdidas voluntariamente, se enfrentará a múltiples demandas judiciales”, advirtió Cáceres.

Además, la tragedia ha generado una gran preocupación sobre la seguridad de otras sedes de Real Plaza y de otros centros comerciales en el país. Según Edwin Montesinos Nolasco para Infobae.

Cierre de Real Plaza y revisiones pendientes

Tras el colapso en Trujillo, Real Plaza cerró todos sus locales a nivel nacional el 22 de febrero como señal de duelo. Sin embargo, hasta el momento no ha anunciado inspecciones estructurales en sus demás establecimientos.

El Real Plaza Trujillo ha sido clausurado de manera indefinida, pero los otros establecimientos en el país solo cerraron por un día. El gerente general de Real Plaza, Misael Shimizu, indicó que la empresa hará su propia investigación sobre lo sucedido, pero no se ha confirmado si habrá revisiones técnicas en sus demás locales.

Frente a esto, Aspec y diversas entidades han exigido una auditoría de seguridad en todos los centros comerciales del país para evitar futuras tragedias.

¿Qué sigue para Real Plaza?

El caso está en manos de las autoridades, pero Aspec advierte que si la empresa no asume su responsabilidad de manera voluntaria, enfrentará una ola de demandas.

Las principales interrogantes que quedan por resolver son:
❓ ¿Se garantizará una indemnización justa para todas las víctimas y afectados?
❓ ¿Se realizarán inspecciones en todos los centros comerciales del país?
❓ ¿Las autoridades reforzarán las regulaciones para evitar nuevas tragedias?

Mientras tanto, miles de peruanos siguen visitando centros comerciales, esperando que la seguridad sea una prioridad real y no solo una reacción tras un desastre.