Asesores de Trump buscan propuestas para aumentar la natalidad desde incentivos económicos para bebés hasta planificación de la fertilidad

La natalidad en Estados Unidos, como en muchos países desarrollados, ha experimentado un descenso constante en las últimas décadas, generando preocupación entre algunos sectores políticos y demográficos. Este fenómeno, impulsado por factores como el aumento del costo de vida, el retraso en la edad para contraer matrimonio y tener hijos, y cambios en las prioridades sociales, ha llevado a la administración Trump a explorar posibles medidas para incentivar el crecimiento de la población.

Según la investigación publicada por The New York Times, la Casa Blanca ha estado evaluando diversas propuestas en las últimas semanas con el objetivo de persuadir a los estadounidenses de casarse y tener más hijos, lo que sugiere una inclinación de la administración Trump hacia una agenda cultural promovida por sus aliados de la derecha, buscando revertir las tasas de natalidad en declive y promover los valores familiares conservadores.

Una de las ideas que se han presentado a los asesores de la Casa Blanca contempla la reserva del 30% de las becas del prestigioso programa Fulbright para aquellos solicitantes que estén casados o tengan hijos. Esta medida, si se implementara, podría interpretarse como un intento de favorecer a las familias tradicionales en el acceso a oportunidades educativas y de intercambio internacional financiadas por el gobierno. Otro plan sugiere la entrega de un “bono por bebé” de $5,000 dólares a cada madre estadounidense después del parto. Este incentivo económico directo podría ayudar a aliviar la carga financiera inicial asociada con la crianza de un hijo.

Una tercera propuesta invita al gobierno a financiar programas educativos dirigidos a mujeres sobre sus ciclos menstruales, con el objetivo de mejorar su comprensión de la ovulación y, por ende, aumentar las probabilidades de concepción. Esta iniciativa, aunque enfocada en la salud reproductiva, refleja la preocupación por aumentar la tasa de natalidad. Estas ideas, entre otras, surgen de un movimiento preocupado por la disminución de la tasa de natalidad, que ha ganado impulso durante años y ahora tiene aliados en la administración estadounidense, como el Vicepresidente JD Vance y Elon Musk.

Expertos en políticas y defensores del aumento de la natalidad han estado reuniéndose con asesores de la Casa Blanca, presentando propuestas escritas sobre cómo ayudar o convencer a las mujeres para que tengan más hijos, según cuatro personas que participaron en las reuniones y que hablaron bajo condición de anonimato para discutir conversaciones privadas. Aunque los funcionarios de la administración no han indicado qué ideas podrían adoptar, los defensores expresaron confianza en que los problemas de fertilidad se convertirán en una parte destacada de la agenda. De hecho, el Presidente Trump ha pedido un “baby boom” y ha resaltado el poder simbólico de ver a Vance y otros altos funcionarios asistir a eventos públicos con sus hijos.

Es importante recordar que la tasa de fertilidad en Estados Unidos ha caído por debajo del nivel de reemplazo poblacional (aproximadamente 2.1 hijos por mujer) desde la década de 1970 y la pandemia de COVID-19 exacerbó esta tendencia, llegando en 2020 a su punto más bajo. Además, las políticas de apoyo familiar, como las bajas por maternidad o paternidad remuneradas, son menos generosas en Estados Unidos en comparación con otros países desarrollados, lo que podría influir en las decisiones de las parejas sobre tener hijos. La implementación de estas medidas, de concretarse, podría generar un intenso debate público sobre el papel del gobierno en la promoción de ciertos valores familiares y en la toma de decisiones reproductivas individuales.