Todo el campeonato de la Liga de Amarilis se llevó a cabo en el Recreo Ureta de Matibamba sin mayores inconvenientes.
Sin embargo, recién en la última fecha, el árbitro Richard Quispe que había sido designado para dirigir el primer partido de la final de la liguilla del título, se negó a salir al campo aduciendo falta de garantías.
De nada sirvió la intervención del director de la Codar Huánuco, Fidel Silva, quien trató de persuadirlo, ni que se hicieran presentes dos policías y 4 efectivos de seguridad privada contratados por la liga, porque Quispe dijo que no eran suficientes y se retiró del lugar dejando desairados a todos.
También estuvo presente el presidente de la Liga Departamental, quien había sido invitado para entregar los premios al campeón y subcampeón.
El presidente de la Liga de Amarilis, Pablo Leandro, expresó que esta situación les ha causado daño económico, porque la liga pagó el alquiler del campo y los equipos se perjudicaron, porque tuvieron que trasladar a sus jugadores y toda la logística gastando en el transporte, por gusto.
Ante esta situación, la liga decidió programar los partidos para otra fecha. En gestiones con la municipalidad de Huánuco encontró la solución, porque mañana martes en horas de la tarde jugarán en el estadio Heraclio Tapia León.




