APUNTES DE ETIMOLOGÍA (PRIMERA PARTE)

APUNTES DE ETIMOLOGÍA (PRIMERA PARTE)

Por Arthur Chávez

En la evolución de las lenguas hubo muchos procesos de formación en la nominalización de objetos y animales, y esto siempre fue objeto de mi curiosidad. Desde pequeño, siempre me preguntaba por qué el objeto que permitía ver los astros del espacio se llamaba telescopio o por qué el mueble sobre el cual se colocaban los platos para poder comer se llamaba mesa; por otro lado, qué motivó a ponerle rinoceronte al robusto animal con un cuerno en el mismo hocico, o hipopótamo al gordinflón pero temible animal de lagunas y ríos. Aquellos años en que no había internet ni podía contar con algún diccionario etimológico, la respuesta quedó oscura a mi razón; sin embargo, en este tiempo, esas respuestas han sido develadas y he encontrado asombrosas y evidentes respuestas.

La palabra mesa proviene del latín mensa, que originalmente fueron pasteles sagrados de tamaño regular sobre los cuales se colocaban sacrificios más pequeños destinados a los dioses. Con el tiempo pasó a referirse a la base donde se colocaban otros productos alimenticios, y mucho más adelante, para cualquier otro uso. El término telescopio une dos étimos griegos: tele (lejos o a distancia) y scopein (observar), con lo que su significado literal sería “ver desde lejos”. La misma base tiene teléfono cuyo final fono (sonido) le daría el significado de “sonido a distancia”. Está de más decir lo que significa televisión.

Es en los nombres de los animales donde hay mucho más asombro por lo ingenioso o evidente de algunos nombres. Hipopótamo proviene de los étimos griegos hippos (caballo) y potamos (río) que, literalmente, nos da “caballo de río”; se dice que el hipopótamo es uno de los animales más veloces en el agua. Rinoceronte une los étimos rhinos (nariz u hocico) y ceros (cuerno), cuyo resultado significa “cuerno en el hocico”; era de esperarse. Camaleón fusiona las voces khamai (en tierra o que está cerca del suelo) y leon, estamos hablando entonces de un “león que va o se arrastra por el suelo”, que más allá de la forma de su cabeza o su manera de caminar también puede aludir al carácter tímido del animal. El ornitorrinco es una especie de mamífero extraño por tener un pico como las aves, de ahí su nombre toma los étimos ornithos (ave) y ryncos (hocico, pico). 

Las clasificaciones más generales tampoco escapan a esta fórmula etimológica, pues los quirópteros se denominan así debido a una característica que presentan en sus alas: quiro (mano) y pteros (ala): “manos en las alas”. Por otro lado, los artrópodos son justamente los invertebrados que tienen “articulaciones en las patas”: arthron (articulación) y podos (pie o pata).

Mientras se va indagando el origen etimológico de las palabras, se pueden soltar muchos “Ah, ahora tiene sentido”, pues no gratuitamente el término etimología significa “el estudio de la verdad de las palabras”: etymos (verdadero) y logos (palabra).