La ansiedad puede describirse como un sentimiento de inquietud, nerviosismo, preocupación, temor o pánico por lo que está a punto de ocurrir o puede ocurrir, que en muchos casos es irreal.
Viene a ser un mecanismo de defensa que tenemos las personas y que nos sirve para mantenernos en alerta ante aquellas situaciones desafiantes a las que tenemos que dar una respuesta en algún momento.
Cuando la ansiedad se vuelve constante es probable que se experimente reacciones corporales tales como sudores, presión en el pecho, palpitaciones, falta de aire, mareo, sequedad en la boca, nudos en el estómago y muchas más.
Para controlar la ansiedad te presentamos algunos elementos que te ayudaran a disminuirla progresivamente.
Organiza tus tareas diarias, prioriza tus necesidades y, si por algún motivo no puedes llevar a cabo alguna, piensa que después de un día viene otro, dedica un tiempo a lo que te gusta cada día, todos los días resérvate un tiempo para realizar aquellas actividades que te resulten más agradables como leer, escuchar música, pasear, bailar, hacer algo de ejercicio.
No te aceleres, recuerda que hacer las cosas con más rapidez no te hace más eficaz. Tampoco trates de abarcar muchas actividades, acepta tus errores y aprende de ellos, equivocarse es humano, es imposible que todo te salga perfecto y, además, no es necesario y aprende a manejar tus sentimientos, es importante que reconozcas los pensamientos agobiantes que te surgen cuando estás preocupado y trates de sacarlos de tu mente.
No generalices, en momentos de angustia y tensión, si a la cabeza se te vienen ideas tales como “todo me sale mal siempre”, “no valgo para nada”, “todo el mundo me ataca” y otras similares, es importante que te des cuenta que esas ideas son irracionales, estos pensamientos responden a una situación de angustia, pero no responden a la realidad.
Come sano y evita las bebidas estimulantes y el alcohol, para controlar la ansiedad, procura seguir una dieta equilibrada y elimina o, al menos, rebaja aquellas sustancias que te provocan más nerviosismo, como el café, el té y otras bebidas estimulantes. Algunas infusiones de hierbas como la valeriana, el ginkgo biloba, la pasionaria y el extracto de kava pueden disminuir los síntomas de ansiedad.
Genera buenos hábitos de descanso, duerme lo necesario para que te sientas descansado al día siguiente. Práctica la relajación, si estás haciendo psicoterapia, es importante practicar en casa aquellos ejercicios que hayas aprendido, como los de respiración y relajación.
Finalmente, sigue el tratamiento médico, si tu médico te ha puesto un tratamiento, es conveniente que sepas que, a veces, estos medicamentos traen consigo efectos secundarios desagradables, que normalmente desaparecen o se atenúan después de las primeras semanas; pero tienes que recordar lo importante que es seguir el tratamiento y no interrumpirlo.
Fuente: cuidatusaludemocional.com




