Apple retira función de seguridad de iPhone en Reino Unido

La encriptación, un pilar fundamental de la privacidad digital, se encuentra en el centro de un debate entre Apple y el gobierno británico. La decisión de Apple de retirar su función de Protección Avanzada de Datos en el Reino Unido subraya la creciente tensión entre la seguridad nacional y el derecho a la privacidad de los usuarios. Esta función, lanzada hace dos años, permitía a los usuarios de iPhone cifrar casi todos sus datos de iCloud, desde mensajes hasta fotos y copias de seguridad, haciéndolos ilegibles incluso en los centros de datos de la nube.

Según la investigación publicada por The New York Times, Apple ha optado por eliminar esta característica en lugar de ceder a la petición del gobierno británico de crear una herramienta que permitiera a las agencias de inteligencia y a las fuerzas del orden acceder a los datos de sus clientes almacenados en la nube.

La solicitud del gobierno británico, realizada a través de una orden secreta a principios de este año, se ampara en la modificación de la Ley de Poderes de Investigación de 2016, que faculta al gobierno a obligar a las empresas a entregar datos y comunicaciones. Esta ley, que ya había generado controversia en el pasado, ahora se convierte en el detonante de un conflicto que podría tener implicaciones a nivel global. Apple, en su momento, había advertido al Parlamento británico sobre los peligros de estas modificaciones, señalando que podrían ser utilizadas para emitir órdenes secretas que obliguen a romper servicios de encriptación.

La empresa de Cupertino espera que, al eliminar la Protección Avanzada de Datos, el gobierno británico desista de su solicitud de acceso a los datos en la nube. Sin embargo, existe la posibilidad de que el gobierno persista en su demanda, argumentando que aquellos que utilizan el servicio desde el extranjero representan una amenaza para los intereses británicos. La controversia surge en un contexto donde la ciberseguridad es una preocupación creciente, especialmente tras incidentes como el ataque a gran escala a la empresa de telecomunicaciones estadounidense SolarWinds en 2020, que puso de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras digitales.

En un comunicado, Fred Sainz, portavoz de Apple, expresó la “grave decepción” de la compañía, destacando que la Protección Avanzada de Datos ofrecía a los clientes británicos una mayor protección contra hackeos y brechas de seguridad. Sainz reafirmó el compromiso de Apple con la privacidad de sus usuarios, declarando que “nunca hemos construido una puerta trasera o llave maestra para ninguno de nuestros productos o servicios, y nunca lo haremos”. Esta postura, coherente con la filosofía de la empresa, ha sido defendida en el pasado en casos similares, como la disputa con el FBI en 2016 sobre el desbloqueo del iPhone de uno de los autores del atentado de San Bernardino.

Antes de la introducción de la Protección Avanzada de Datos, Apple ya había colaborado con las autoridades proporcionando copias de seguridad de iCloud que contenían mensajes y fotografías sin encriptar. Esta información fue utilizada en casos de alto perfil, como en el caso de Paul Manafort, ex jefe de campaña de Donald Trump, donde el acceso a sus mensajes de WhatsApp almacenados en iCloud fue crucial para construir el caso en su contra. La decisión de Apple de ofrecer un mayor cifrado de datos se debió, en parte, al creciente número de violaciones de datos a nivel mundial, buscando ofrecer a sus usuarios una mayor tranquilidad en cuanto a la seguridad de su información personal. La Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura de los Estados Unidos (CISA) ha instado al uso de sistemas de comunicación cifrados, lo que refleja una creciente conciencia sobre la importancia de la encriptación en la protección de la privacidad y la seguridad de los datos.