La iglesia San Cristóbal tiene una antigüedad de más de 400 años: es toda una reliquia. Sin embargo, debido a su antigüedad, la humedad, la falta de mantenimiento, además de la construcción del drenaje fluvial hace más de cuatro años, habrían afectado mucho su estructura y, consecuentemente, una torre se derrumbó.
El párroco Carlos Poma sigue silenciosamente buscando la nueva edificación, además de la restauración de su iglesia, que fue la primera en construirse en esta ciudad.
Esta reliquia, que es un símbolo para la feligresía católica, está esperando el apoyo de toda esta ciudadanía generosa y de los vecinos del barrio San Cristóbal, que unidos quieren reedificarla.
Para reunir fondos, vienen organizando diversas actividades como la kermés del domingo último, que felizmente tuvo éxito.
El párroco está esperando que la Dirección Desconcentrada de Cultura levante las observaciones y no objete su restauración, para que el expediente técnico sea entregado a la Municipalidad Provincial de Huánuco.
Lo particular de este proyecto es que en la nueva torre se utilizarán los mismos materiales de la edificación original; es decir, la misma tierra con que se hicieron los adobones, las mismas piedras de los cimientos originales y el diseño deberá tener las mismas características que la torre que se cayó.
Pues bien ahora se debe seguir apoyando al cura Carlos Poma, a la vez de reconocer su indesmayable trabajo en busca que su iglesia siga acogiendo a la feligresía de ese barrio.



