Ante la incertidumbre económica generada por los aranceles de Trump, la Reserva Federal analiza sus próximas acciones.

La incertidumbre económica se cierne sobre los empresarios estadounidenses, especialmente tras los primeros meses del segundo mandato del Presidente Trump. Chris Bergen, propietario de un vivero comercial en el norte de Minnesota, se encuentra en una situación precaria, sopesando cuidadosamente cada decisión ante la volatilidad que percibe en el horizonte económico. Recordemos que la Reserva Federal ha mantenido una tasa de interés de referencia entre el 5.25% y el 5.5% durante los últimos meses, buscando un equilibrio entre el control de la inflación y el fomento del crecimiento económico. El sector de la jardinería, aunque resiliente, no es inmune a las fluctuaciones del mercado global y las políticas comerciales.

Según la investigación publicada por The New York Times, la incertidumbre en torno a las políticas comerciales y de inmigración de la administración Trump ha generado cautela en empresarios como Bergen, quienes se replantean sus planes de expansión. La inquietud se centra, sobre todo, en el impacto que estas políticas podrían tener en sus costos operativos y disponibilidad de mano de obra.

Bergen’s Greenhouses, uno de los mayores productores de plantas de interior, plantas perennes y flores del país, está expuesto a múltiples factores. Su modelo de negocio depende de una cadena de suministro eficiente y estable. Por ejemplo, cada junio importan más de seis millones de libras de musgo de turba desde Manitoba, un componente esencial para el crecimiento de sus productos. Los proveedores, sin embargo, han suspendido las cotizaciones hasta que haya mayor claridad sobre los aranceles, lo que impide a Bergen planificar sus gastos con certeza.

Otro factor preocupante son las macetas de plástico que Bergen importa desde China. Si los aranceles se mantienen, estos productos podrían encarecerse, comprimiendo aún más sus ya ajustados márgenes de beneficio. La combinación de estos factores externos podría generar un efecto dominó en su negocio.

La posible escasez de mano de obra es otro motivo de preocupación. Si el gobierno de Trump endurece las políticas de inmigración y pone fin a los programas de visas temporales para trabajadores agrícolas, Bergen podría tener dificultades para encontrar personal. En años anteriores, el programa H-2A ha sido fundamental para cubrir las necesidades de mano de obra en el sector agrícola estadounidense.

Ante este panorama, Bergen ha adoptado una postura conservadora. “No estamos pisando el freno, pero estamos quitando el pie del acelerador”, afirma el empresario, cuya familia ha gestionado el negocio durante más de un siglo. Esta cautela refleja una tendencia generalizada entre las empresas, que se muestran reacias a invertir y expandirse en un entorno económico incierto.

La cautela empresarial es una de las mayores preocupaciones de la Reserva Federal, que se enfrenta a un momento económico complejo y sin precedentes. La Reserva Federal busca comprender mejor la economía mientras debate cuándo —o si— puede volver a bajar las tasas de interés, con una inflación que sigue siendo demasiado alta para su gusto. Las empresas advierten tanto de precios más altos como de un crecimiento más lento, efectos que aún no se han reflejado completamente en los datos económicos. Los 12 presidentes regionales del banco central siempre han vigilado de cerca las empresas de sus distritos para comprender cómo están evolucionando las condiciones económicas. Ese alcance local ha cobrado una nueva importancia a medida que la gama de posibles resultados se ha ampliado drásticamente.