El Ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Ángel Manero, se presentó ante la Comisión Agraria del Congreso para explicar sus declaraciones sobre que “en el Perú no se pasa hambre”. Aunque se disculpó si “ofendió a alguien”, insistió en que el país no es de hambrientos y que el porcentaje de personas que pasan hambre es bajo, según indicadores oficiales.
Manero recordó su infancia y las frases de su abuelo, como “solo los flojos pasan hambre”, y aseguró que estas palabras lo motivaron a trabajar duro y salir adelante. Sin embargo, reconoció que dichas frases pueden sonar “terribles” y “poco empáticas” cuando se dicen en una tribuna nacional.
El ministro también romantizó el hambre como un “llamado biológico” que impulsa al hombre a salir adelante y mejorar sus condiciones. Aseguró que el hambre es un tema circunstancial y que no se puede generalizar que todo el país padece de hambre.
A pesar de reconocer que existe un sector vulnerable con alta probabilidad de pasar hambre, Manero insistió en que el porcentaje no es tan alto. Citó indicadores oficiales que muestran que solo el 7% de la población padece de subalimentación, y que la mayoría de la población tiene acceso a alimentos, aunque con deficiencias nutricionales.
Manero enfatizó que el Perú es un país de gente trabajadora y que para ser potencia mundial se necesita “hambre de triunfo, de desarrollo”. Sin embargo, sus declaraciones han generado polémica y críticas por minimizar el problema del hambre en el país y por no reconocer la gravedad de la situación.




