Escrito por: Miguel Ángel Sánchez Gutiérrez
Docente Universitario
“La anarquía es un modelo de pensamiento caracterizado por la defensa de la libertad individual de actuación en materia social, política y económica, de modo que supone la no necesidad de estructuras de gobierno y control social. La postura ideológica de la anarquía establece predominantemente el dominio del caos por encima de todo rigor jerárquico o institucional. Es decir, la no necesidad de un modelo de control social que anule la libertad y la predominancia del individuo”. Hemos sido testigos de cómo el Congreso de la República ha realizado un acto inconstitucional al haber aplicado el artículo 113° de la Constitución sobre la vacancia presidencial, sin tener en cuenta el artículo 117° sobre las causales, es decir, el ex Presidente fue destituido, por un cargo no contemplado en la Constitución. Quiero dejar en claro que no estoy defendiendo a Martín Vizcarra, él va a rendir cuentas sobre una serie de acusaciones de presuntos sobornos investigados en el Ministerio Público, entonces no le quedó otra que aceptar y retirarse del Palacio de Gobierno. Como consecuencia, el pueblo ha decidido salir a las calles para manifestar su rechazo a esta medida inconstitucional, en vista que no se sienten representados por el actual Congreso que ha perdido legitimidad, hubieran esperado que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre la demanda competencial, pero el apetito es otro, el poder, sin tener la capacidad para ello. El nuevo Presidente designó como primer ministro a Antero Flores-Araoz, personaje que también es duramente cuestionado por ser Abogado de algunas universidades no reconocidas por la SUNEDU y ahí nace otro problema, sin haber analizado la grave crisis sanitaria, la mayor crisis económica que hayamos tenido en nuestra historia, la cantidad de despedidos, la informalidad que ha crecido, el desplome de la bolsa de valores de Lima, la crisis de los pensionistas de la ONP y las AFP, etc.
LEGITIMIDAD DEL GOBIERNO
El 5 de abril de 1992, marcó la época de la década perdida, día del autogolpe de Fujimori el mismo que se hizo con la fuerza de los tanques, disolviendo el Congreso con el fin de neutralizar a sus opositores, la toma de control de las instituciones públicas y los medios de comunicación. Los actos asumidos por Manuel Merino, son similares encubiertos con el manto de la vacancia, pero si analizamos los artículos mencionados anteriormente, podemos llegar a la conclusión de que finalmente el Tribunal Constitucional va sentenciar de acuerdo a lo que prescribe la Constitución, entonces definitivamente el actual gobierno es ilegítimo, esto quiere que perfectamente se le aplica el artículo 46° de la Constitución. Más claro y transparente no creo que haya, por lo que el pueblo debe prepararse y organizarse para exigir al gobierno ilegítimo a convocar a elecciones de forma inmediata o anticiparlas, porque el Congreso ha perdido legitimidad y está desacreditado. Igualmente necesitamos urgente una nueva Constitución, que represente verdaderamente los intereses de las grandes mayorías y de los más necesitados, en defensa del patrimonio nacional, en defensa del agro, del suelo y subsuelo que pertenecen al Estado peruano y no a los extranjeros que explotan esas áreas, una Constitución que priorice y aumente los presupuestos a la educación y la salud, una Constitución que otorgue trabajo y pensiones dignas, una Constitución que esté de acuerdo a nuestra realidad nacional. De igual forma el Congreso deslegitimado debe postergar la elección de los nuevos miembros del TC, no tratar el tema de la SUNEDU hasta que las plenas garantías estén en su óptimo nivel, igualmente llama mucho la atención que hasta la fecha no haya pronunciamiento de ningún país vecino respecto al nuevo gobierno, estar alerta al llamado que ha realizado la Organización de Estados Americanos – OEA, ante el estado de crisis que vive el Perú.
SIMILITUD EN LA IZQUIERDA
Hace unas semanas, sucedió algo muy extraño en el Comité del MNP Huánuco en donde el Coordinador General ha desconocido flagrantemente el Estatuto partidario en su artículo 41°, desacreditando a varios miembros del Comité directivo y utilizando la mayoría eligieron a otros directivos, así como también mediante una serie de elementos subterfugios han pretendido desconocer las elecciones internas, imponiendo a como dé lugar a sus candidatos, con el agravante de que ahora en Juntos por el Perú han desconocido la elección interna, dejando de lado la elección válida con un legítimo ganador, como se puede apreciar, lo malo se aprende rápidamente por ambiciones personales que no conducen a nada bueno, es así como vemos a los infiltrados y topos de la política llegar a ser autoridades, para encubrir sus antecedentes, como es el caso de los 68 congresistas que tienen denuncias de diversa índole, incluso algunos con sentencia de segunda instancia que no se les levanta la inmunidad, por eso debemos tener mucho cuidado al elegir a nuestros representantes en las próximas elecciones. La población ya se hartó de tanta promesa, y ahora han tomado las calles y dicen ¡¡QUE SE VAYAN TODOS!!, porque no nos representan.



