¿Amor a la patria?

Desde que tenemos uso de razón, en nuestros hogares, por muy modestos que fueran, nos inculcaron el amor a la patria y a la tierra, donde uno nace: nuestra patria chica. Con el paso del tiempo, con los conocimientos adquiridos durante la etapa de estudiantes y con la práctica de los valores, que nuestros padres nos enseñaron, ese sentimiento se acrecentó y se arraigó en nuestros corazones.
El querer a la patria se demuestra con el respeto a los mayores, cumpliendo nuestros compromisos, trabajando para engrandecer nuestro hogar, nuestra ciudad, nuestra región y nuestro Perú. Las autoridades y funcionarios deben hacerlo trabajando con honradez, pensando en la institución y en la región, y no, en beneficiarse personalmente. Aunque esto sea muy difícil, ya que ser elegido autoridad en el Perú, es sacarse la lotería, porque ilícitamente permite hacerse de propiedades, de cuentas en el exterior porque el dinero mal habido no lo guardan en los bancos. Eso no es hacer patria, es todo lo contrario, señores.
De otro lado, ojalá que el transportista comprenda que querer al Perú es respetar los semáforos y dar preferencia a los peatones. Que así, como él, lo comprendan todos los peruanos que se desempeñan en las diferentes actividades del quehacer nacional.
Querer al Perú no solo es entonar con emoción el Himno Nacional o colocarse la escarapela en el pecho o colocar la sagrada Bandera Nacional por obligación en las casas. Querer al Perú es hacer cualquier cosa pensando en el bien público.
¡Felices Fiestas Patrias a todos los peruanos!