En Huánuco, la frase “el agua es vida” no es una simple metáfora ancestral. Sigue siendo una realidad contundente para cientos de familias, especialmente en el distrito de Amarilis, donde parte de la población continúa enfrentando una alarmante escasez de agua potable. Mientras en la ciudad se reconoce la eficiencia técnica y operativa de Seda Huánuco en el tratamiento y distribución del recurso, en Amarilis aún se sobrevive almacenando agua en bidones, con todos los riesgos sanitarios que ello implica.
Los vecinos de este distrito, especialmente en zonas no cubiertas por redes formales, vienen utilizando agua que obtienen de terceros, o que almacenan por días sin garantía sanitaria. Esta situación no solo compromete la salud pública, sino que ha comenzado a derivar en consecuencias directas: el brote de enfermedades como el dengue, facilitado por los criaderos de zancudos en recipientes expuestos. Según advirtió el alcalde Roger Hidalgo, hasta la fecha se han reportado al menos once casos confirmados en el distrito.
Frente a esta situación, la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de San Luis (EMAPA San Luis) ha intentado cubrir la demanda con un sistema provisional que capta agua de lagunas altoandinas. Sin embargo, esta solución ha demostrado no ser sostenible ni suficiente. Las limitaciones técnicas, logísticas y de almacenamiento han llevado a que se dependa, en gran parte, del suministro de Seda Huánuco.
Ante esta emergencia prolongada, el alcalde ha solicitado formalmente la fusión de EMAPA San Luis con Seda Huánuco, con la esperanza de que la población de Amarilis acceda, de forma permanente, a un servicio regular, tratado y técnicamente supervisado. La propuesta parte de una constatación técnica: mientras EMAPA carece de capacidad operativa y estructura técnica, Seda Huánuco sí cuenta con infraestructura adecuada, experiencia en tratamiento de agua y sistemas de distribución ya probados.
La situación de Amarilis exige respuestas inmediatas, no solo desde el nivel local. La Dirección Regional de Salud (Diresa) y el Gobierno Regional de Huánuco deben actuar con rapidez para evitar que el brote de dengue se expanda. Es indispensable fortalecer las campañas de fumigación, pero también las acciones preventivas vinculadas al acceso y correcto almacenamiento del agua.
Si algo ha dejado claro esta crisis es que no basta con soluciones momentáneas. Se necesita una estrategia articulada, técnica y sostenida que garantice el derecho al agua segura para todos los huanuqueños. Hoy, más que nunca, el agua es sinónimo de vida… y de salud.




