La reciente partida del Premio Nobel Mario Vargas Llosa ha dejado un profundo vacío, tanto en el ámbito literario como en el personal. Su hijo mayor, Álvaro Vargas Llosa, rompe el silencio a tres semanas de la pérdida, revelando detalles íntimos sobre los últimos días del escritor y reflexiones sobre su legado, marcadas por la libertad y la vocación. Mario Vargas Llosa, figura clave del boom latinoamericano, deja tras de sí una obra vasta y un impacto imborrable en la cultura global, siendo reconocido con el Premio Nobel de Literatura en 2010.
Según el reportaje de El Comercio, Álvaro Vargas Llosa compartió detalles inéditos sobre el legado de su padre y sus últimos momentos, abordando también temas de actualidad política.
El hijo del Nobel desmiente los rumores sobre la causa de la muerte de su padre, aclarando que no falleció de leucemia, sino a consecuencia de una neumonía que se complicó debido a sus bajas defensas e insuficiencia cardíaca. Los últimos días del autor de “La ciudad y los perros” estuvieron marcados por el cariño familiar, con lecturas de poemas y fragmentos de sus novelas, además de música clásica, en un intento por acompañarlo en sus momentos finales. Álvaro reveló haberle expresado a su padre su deseo de partir antes que él.
Álvaro Vargas Llosa destaca la importancia del consejo que su padre le transmitió a su hijo Leandro, aspirante a escritor: el éxito es incierto, pero la dedicación a lo que uno ama es fundamental. Este principio, según Álvaro, fue una constante en la vida de Mario, quien valoraba la libertad de elegir la propia vocación por encima de todo. El apelativo “Varguitas”, popularizado por la novela “La tía Julia y el escribidor”, se convirtió en un término cariñoso utilizado tanto por padre como hijo a lo largo de los años.
En cuanto a la política, Álvaro Vargas Llosa reflexiona sobre la polarización en el Perú, que, según él, ha afectado a las instituciones y generado posturas irreconciliables desde la caída del régimen de Fujimori. Considera que el gobierno de Dina Boluarte, aunque con resultados modestos, ha preservado la democracia y ha evitado una deriva populista autoritaria tras el intento de autogolpe de Pedro Castillo. El crecimiento económico del país, aunque lento, se mantiene en comparación con otros países de la región.
Sobre el panorama mundial, Álvaro critica la gestión de Donald Trump en Estados Unidos, señalando el aumento del gasto público y la incertidumbre generada. Sin embargo, reconoce la formación económica de Javier Milei en Argentina, aunque cuestiona su falta de sensibilidad institucional y agresividad. En relación con la izquierda latinoamericana, la considera anacrónica, con excepción de Uruguay. El asilo político otorgado a Nadine Heredia por Lula da Silva es calificado como el menor de sus errores, considerando a Lula como un personaje perjudicial para la región.
Finalmente, Álvaro Vargas Llosa advierte sobre el peligro de buscar soluciones autoritarias como la de Nayib Bukele en El Salvador, como respuesta a la inseguridad, resaltando la importancia de fortalecer las instituciones democráticas en el Perú para evitar ese camino.




