Han transcurrido casi 40 días en que un juez dispuso prisión preventiva para Juan Alvarado Cornelio, quien fungía como gobernador de esta región.
Como sabemos, desde esa fecha Alvarado está prófugo. No obstante, la policía ha expresado que tiene limitaciones para darle captura y ahí viene lo más curioso, por así decirlo. Llama mucho la atención que hasta ahora la Sala de Apelaciones de Huánuco no haya confirmado la orden de prisión preventiva contra Alvarado. Convenientemente, tampoco se le ha incluido a Alvarado en el programa de recompensas del Mininter, lo cual, sería una motivación adicional para que las personas del entorno de Alvarado lo traicionen y lo entreguen.
La Corte Superior está demorando demasiado esta decisión, lo cual genera suspicacia. ¿Es que acaso se está protegiendo a Alvarado?
El presidente de la corte ha hablado innumerables veces de transparencia y trabajo dirigido a mejorar la imagen de la institución, sin embargo, a la larga son palabras que terminan cayendo en saco roto.
Ahora se necesitan acciones más que palabras, pues la gente está cada vez más incrédula de las instituciones del Estado, y no es para menos.
Habrá que seguir esperando para que la sala respectiva emita la orden de su captura, toda vez que Juan Alvarado está haciendo los trámites de apelaciones y nulidad de lo dispuesto por el juez. Sin embargo, no sería nada raro que retorne a trabajar a las oficinas en calicanto de nuevo y como así nada, para fungir de gobernador de Huánuco.
Recordemos que hace algunos días se allanó su vivienda, y este evento generó muchas reacciones. Algunos consideraron, que dicha acción era improvisada. No obstante, el allanamiento se realizó basándonos en información de inteligencia.
Es decir, Alvarado se encontraba escondido en su casa horas antes, pero seguramente alguien le soltó el dato y terminó fugando, como siempre sucede.
Entonces, Alvarado estaría arreglando tanto a peones, como a alfiles, con tal de no ser capturado.
Mientras sucede esto, se entorpece la administración del gobierno regional por la falta de la credencial del nuevo gobernador. Asimismo, se están dilatando muchas solicitudes como también obras para ejecutarse.
Los consejeros regionales también están esperando la orden del Jurado Nacional de Elecciones para darle formalidad todas sus actividades y acciones del vicegobernador. Porque se puede estar desempeñando el cargo, pero sin la legitimidad que se requiere.
Recordemos qué hay muchas infraestructuras que están esperando su culminación. Lo único que sí está claro es que Juan Alvarado se está burlando de las autoridades y de Huánuco.




