Medina niega acusaciones de corrupción y alega persecución política en caso de coimas
El caso de la congresista Elizabeth Medina, del Bloque Magisterial, ha generado gran polémica en Perú. El 11 de septiembre de 2024, la Fiscalía de la Nación, en coordinación con el Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción del Poder (Eficcop) y la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (Diviac), llevó a cabo una serie de allanamientos como parte de una investigación por presunta corrupción. Los operativos, que comenzaron en horas de la madrugada, se realizaron en varios inmuebles, incluyendo la vivienda de Medina en el Cercado de Lima.
El operativo se inició alrededor de las 3 a.m., cuando las autoridades llegaron a la residencia de la congresista en la avenida Guzmán Blanco. El procedimiento, que tenía como objetivo la incautación de bienes y la detención preliminar de implicados, se demoró por la necesidad de contar con la presencia del abogado defensor de Medina, tal como lo estipula la ley en casos de crimen organizado. Finalmente, tras la llegada del abogado, la intervención continuó. Además de la casa de la legisladora, otros inmuebles fueron allanados, tanto en Lima como en provincias.
Como resultado de esta operación, la Fiscalía logró la detención preliminar de seis personas involucradas en el caso, incluidos exfuncionarios municipales. La investigación, que apunta a una red de corrupción que involucra a Medina y a su esposo, Víctor Morales, se centra en presuntos cobros de coimas a alcaldes de diversas municipalidades para la asignación de presupuestos destinados a obras públicas.
El caso de corrupción que rodea a Elizabeth Medina salió a la luz gracias a las declaraciones de varios testigos y colaboradores eficaces. Según las investigaciones, Morales actuaba como intermediario entre los alcaldes y la congresista. A cambio de sobornos, los municipios recibían partidas presupuestales para ejecutar proyectos de infraestructura, principalmente en la región Huánuco.
Respuesta de Medina
A pesar de las acusaciones en su contra, Elizabeth Medina ha negado enfáticamente cualquier participación en actos de corrupción. En diversas declaraciones, la congresista afirmó que las investigaciones están enfocadas en su esposo y no directamente en ella. Según Medina, el testigo clave que la implica en los hechos ya se habría retractado de sus declaraciones, lo que debería llevar al archivo del caso. También ha defendido la legalidad de su patrimonio, indicando que los bienes que posee son fruto de sus “negocios familiares” y no de dinero ilícito.
La congresista ha argumentado que es víctima de una persecución política, señalando al gobernador regional de Huánuco, Antonio Pulgar Lucas, como el principal instigador de las denuncias en su contra. Según Medina, las acusaciones tienen como objetivo frenar las investigaciones que ella lidera sobre presuntos actos de corrupción en su región.
En cuanto a la compra de la camioneta Toyota Hilux, Medina aseguró que el vehículo fue adquirido con sus propios ingresos como congresista, empresaria y profesora. Al ser consultada sobre cómo logró adquirir un bien de ese valor, respondió que puede justificar completamente la compra, y añadió que tiene capacidad para adquirir más vehículos similares si así lo quisiera.
Dato:
Las investigaciones continuarán en los próximos días, mientras el Ministerio Público reúne más pruebas que puedan esclarecer el nivel de participación de Medina y su esposo en los presuntos actos de corrupción. Además de las propiedades ya allanadas, se prevé que las diligencias incluyan la revisión de su oficina en el Congreso de la República.




