Alías “El Monstruo”: Cabecilla de “Los Injertos del Cono Norte” fue capturado en Paraguay

La Policía Nacional del Perú (PNP), en coordinación con autoridades internacionales, logró la captura en Paraguay de Erick Moreno Hernández, conocido como “El Monstruo”, cabecilla de la organización criminal Los Injertos del Cono Norte, dedicada a la extorsión, el sicariato y el secuestro.

La operación se concretó la noche del miércoles 24 de septiembre en una vivienda de la provincia de San Lorenzo, en el distrito de San Roque. Moreno fue sorprendido por agentes mientras permanecía oculto en el domicilio. La PNP informó que el delincuente fue identificado gracias a sus tatuajes y al seguimiento exhaustivo de sus movimientos financieros.

“Se ha seguido la ruta del dinero. Estos criminales necesitan liquidez para operar, comprar armas y corromper autoridades. Congelando cuentas y rastreando operaciones hemos podido dar con su paradero”, explicó el ministro del Interior, Carlos Malaver, quien confirmó que por su captura se ofrecía una recompensa de S/ 1 millón.

En las primeras imágenes difundidas tras su arresto, Moreno aparece con el cabello crecido, vestido con un polo blanco y short azul, sentado en la esquina de una habitación mientras era interrogado por agentes paraguayos. El rostro desconcertado del criminal se transformó en silencio apenas se percató de que estaba siendo grabado.

El ministro de Justicia, Juan José Santiváñez, señaló que las autoridades peruanas esperan que Paraguay expulse al detenido, lo que permitiría agilizar el proceso de extradición en un plazo de aproximadamente una semana. Para ello, un equipo especializado de la PNP, encabezado por el coronel José Manuel Cruz Chamba, viajará en las próximas horas a Asunción.

La captura de “El Monstruo” marca un golpe estratégico contra el crimen organizado en la región. Bajo su mando, Los Injertos del Cono Norte extendieron sus operaciones criminales en Lima, donde eran temidos por ordenar ejecuciones y extorsiones sin piedad. Su caída fue posible gracias a cuatro meses de trabajo de inteligencia internacional y la aplicación de nuevas herramientas legales que permiten rastrear y bloquear las finanzas del crimen.

En su primera declaración tras ser arrestado, Moreno intentó desacreditar el proceso señalando que “la policía peruana es corrupta”, aunque las autoridades descartaron tales afirmaciones y reafirmaron que su traslado al Perú es una prioridad inmediata.