Escrito por: César Kaldaz
Alianza Universidad de Huánuco descendió a la Liga 2 el último fin de semana y ahora tendrá que buscar el ansiado ascenso la próxima temporada.
La mala gestión de la dirigencia fue el aspecto principal que originó el desenlace que ya se veía venir. Cuatro años en Primera División se fueron al agua porque el equipo no tuvo un comando técnico capacitado sino que pusieron a quienes les cayó muy grande el cargo.
El Sr. Revollar hizo lo que le dio la gana con el equipo, todo el mundo sabía que tenía malas relaciones con el plantel y nunca le pusieron el pare, nunca realizó una campaña para destacar, apenas llegó a media tabla y siempre estuvo comprometido con la baja.
La situación se fue tornando tan insostenible que al final tuvo que irse, pero dejó un equipo desarmado, que con la llegada de Uribe empeoró por diversas razones que no supo corregir.
Uribe tendrá un curriculum abundante como técnico, pero no ha conseguido nada destacado en todos los clubes que ha trabajado, su mayor logro siempre ha sido salvar la categoría, lo cual no es un mérito.
Aparte de eso, las dirigentes no han tenido buen criterio al contratar jugadores, algunos de ellos ya acabados, otros sin mayor trayectoria, otros indisciplinados, los huanuqueños marginados, otros que se la han pasado el año lesionados y así por el estilo, gente que pasa de equipo en equipo y solo le importa el sueldo.
En la Liga 2, el club debe cambiar su manera de trabajar, poner un gerente deportivo que se responsabilice de todo, que sepa de fútbol, que conozca el medio y sepa qué entrenador y jugadores contratar.
No vaya a cometer la equivocación de mantener al señor Uribe porque él lo hace mejor como comentarista y como actor de spots publicitarios, pero como DT no da la talla, por eso hacía años que no tenía equipo.




