Alianza Lima y el arte de lidiar con el escándalo: ¿Por qué se puso en riesgo el tricampeonato? 

En medio de un camino que parecía destinado a celebrar, Alianza Lima enfrenta turbulencias que han causado eco en todo el panorama futbolístico peruano. A pesar de tener a la vista la oportunidad de obtener el tricampeonato 2023, el equipo blanquiazul no muestra la cohesión esperada y los eventos extradeportivos oscurecen aún más el panorama. 

El cambio de técnico, con la salida de Guillermo Salas y la incorporación de Mauricio Larriera, no ha representado la transformación que la directiva esperaba. Es más, las similitudes en problemas tácticos y de manejo del plantel son alarmantes. Un claro ejemplo de esto es el caso de Christian Cueva, quien, a pesar de su talento, aún no encuentra su mejor versión con la camiseta aliancista. 

Las lesiones han desempeñado un papel crucial en el desempeño del equipo, alejando a jugadores clave como Pablo Sabbag. La responsabilidad recae ahora en Hernán Barcos, un veterano de 39 años, cuyo rendimiento varía entre la genialidad y la irregularidad. 

Otro foco de preocupación es la inconsistencia de jugadores como Bryan Reyna y, especialmente, la apatía mostrada por Cueva en la cancha, recordando muy poco al magistral jugador que deslumbró con la selección nacional. 

Sin embargo, lo más reciente y que ha cimbrado a la institución es la polémica fiesta en la que se vieron involucrados siete futbolistas, entre ellos figuras como Carlos Zambrano y el propio Cueva. Este hecho no solo ha dejado un sabor amargo en la hinchada, sino que también pone en duda la disciplina y compromiso de los jugadores en un momento tan crucial de la temporada.