Mientras la Conmebol aún no define qué ocurrirá con el duelo suspendido entre Universidad de Chile e Independiente de Avellaneda, por los octavos de final de la Copa Sudamericana, en Alianza Lima marcaron distancia frente a versiones que los vinculaban con supuestas maniobras para sacar ventaja de esa situación.
La incertidumbre se mantiene luego de que el encuentro de vuelta entre chilenos y argentinos fuera cancelado por graves incidentes de violencia en el estadio Libertadores de América. Aunque no hay fecha oficial para su reprogramación ni decisión sobre posibles sanciones, la definición de esta llave interesa directamente al fútbol peruano, pues el ganador enfrentará a Alianza Lima en los cuartos de final del torneo continental.
Versión desmentida desde Matute
En ese contexto, surgieron desde Chile —y luego replicadas por el comunicador peruano Ricardo Guerra Vásquez— afirmaciones que señalaban que la dirigencia blanquiazul había solicitado la descalificación de ambos clubes involucrados, con la intención de avanzar automáticamente a semifinales. Incluso se mencionó la supuesta apertura de un expediente disciplinario por parte de Conmebol, a raíz de dicha solicitud.
La respuesta desde el club no se hizo esperar. Juan Carlos Terry, jefe de prensa de Alianza Lima, desmintió categóricamente tal versión a través de redes sociales: “El club no ha realizado ningún pedido a Conmebol. Tu labor como periodista sería validar la información, pero entiendo tu evidente y constante sesgo te impide hacerlo”, publicó, en alusión directa a Guerra Vásquez.
Con ello, la institución aliancista buscó disipar cualquier duda o sospecha respecto a un posible intento de influir en la decisión del ente rector del fútbol sudamericano. Fuentes internas reiteraron que el club se mantiene a la espera de la definición oficial sobre su próximo rival, sin intervenir en el proceso disciplinario que maneja la Conmebol.
Cronograma condicionado a la decisión final
Según el calendario establecido del torneo, Alianza Lima deberá disputar el partido de ida como local el jueves 18 de septiembre en el estadio Alejandro Villanueva. El compromiso de vuelta se programó para el 25 del mismo mes, aunque aún se desconoce tanto el escenario como el adversario, a la espera de que se resuelva el conflicto entre Universidad de Chile e Independiente.
Cabe recordar que los íntimos accedieron a esta instancia tras eliminar a dos rivales de peso: Gremio de Brasil y Universidad Católica de Ecuador. En Matute confían en mantener el enfoque competitivo, pese a la incertidumbre generada por factores ajenos al club.




