Escocia ha sido puesta en alerta roja, una señal de “riesgo para la vida”, ante las previsiones de “lluvias excepcionales” y tormentas que se avecinan. Este jueves, las autoridades procedieron a la evacuación de cientos de ciudadanos y el cierre de escuelas en diversas regiones, mientras que otros países del norte de Europa también se preparan para enfrentar el embate de la tormenta Babet.
La Oficina Meteorológica del Reino Unido ha emitido una alarmante alerta roja para partes de Escocia, un aviso que no se veía desde el 2020. Se espera que las lluvias causen inundaciones severas y pongan en peligro vidas debido a las rápidas tormentas y a las crecidas de agua. Los informes sugieren que Babet podría aportar un volumen de precipitaciones equivalente a más de un mes en tan solo unos días.
Irlanda ya ha sentido los efectos de Babet. Inundaciones masivas han afectado a numerosas localidades, dejando a varias zonas sumergidas y sin electricidad. En Midleton, más de 100 propiedades han quedado bajo el agua, con el ejército asistiendo en las evacuaciones.
En Escocia, en la ciudad de Brechin, se ha instado a los residentes de 400 viviendas a evacuar, y las escuelas han cerrado sus puertas por seguridad.
Dinamarca también ha iniciado preparativos ante la tormenta, con la ciudad de Assens colocando barreras de goma y la policía urgiendo a los residentes a abandonar áreas vulnerables. Se estima que Dinamarca podría enfrentar las peores inundaciones en más de un siglo.
Mientras tanto, en Koege, se está haciendo un llamado a la moderación en el uso del agua para evitar sobrecargar la planta de tratamiento local. También hay preocupaciones de bloqueos de carreteras y se desaconseja que las personas pernocten en embarcaciones.
El transporte también se ve afectado. Tanto el aeropuerto de Copenhague como la red ferroviaria danesa han advertido sobre posibles cancelaciones y retrasos. Además, varias rutas de ferry han sido suspendidas en Dinamarca, Alemania y hacia Oslo.
Suecia y Alemania no se quedan atrás en sus precauciones, con ambas naciones advirtiendo sobre potenciales inundaciones en sus costas.
El sistema climático actual, con una zona de baja presión sobre Gran Bretaña y alta presión sobre Escandinavia, está generando fuertes vientos que amenazan con afectar a todo el norte de Europa, con Noruega también en la mira de Babet.




