El director ejecutivo de Salud Ambiental, George Loarte, manifestó que en este mes de febrero se ha iniciado la campaña de útiles escolares saludables en el marco de la ley 28376 que prohíbe la comercialización de útiles y juguetes nocivos para la salud.
Se están realizando operativos conjuntos con el gobierno local y el Ministerio Público para garantizar que los establecimientos expendan productos seguros. Hasta ahora no se han encontrado irregularidades porque los comercios ya conocen la normativa y han sido capacitados.
Los productos deben tener autorización de DIGESA, registro sanitario y garantía de no contener sustancias dañinas. Sin embargo, con la importación masiva hay riesgo de ingreso de artículos chinos peligrosos.
Loarte explicó que los productos sospechosos se identifican por un fuerte olor a perfume, lo cual indica presencia de plomo u otros metales pesados. También aquellos que desprenden colores fosforescentes al manipularlos. Los padres deben revisar el rotulado y registro sanitario antes de comprar.
Los productos más riesgosos son las crayolas y plastilinas. Este año las inspecciones se están realizando en locales formales y alrededor del mercado. Si se encuentran artículos irregulares se ponen en custodia y el gobierno local se encarga de su eliminación con presencia de notario.
El uso de útiles con metales pesados puede causar daños graves a la salud de los niños como diarrea, anemia perniciosa, problemas renales y del sistema nervioso.




