El presidente del Congreso, Alejandro Soto Reyes, enfrentó un clima hostil al llegar a la Corte Superior de Justicia de Cusco (CSJC) para la Apertura del Año Judicial 2024. Los ciudadanos, reunidos alrededor del recinto, expresaron su descontento con una serie de silbidos y reclamos hacia Soto, cuestionando su gestión al frente del legislativo. A pesar de las muestras de desaprobación, el titular del Congreso procedió a saludar a la multitud, siguiendo el protocolo de la ceremonia.
La división entre los habitantes de Cusco fue evidente: mientras algunos criticaban su presencia y lo acusaban de actuar en interés propio, otros resaltaban su contribución al llevar juguetes para los niños de la región durante las festividades. Sin embargo, este gesto no fue suficiente para contrarrestar las críticas, ya que los detractores no identificaron acciones legislativas significativas en su beneficio. La presencia de Soto en este evento judicial refleja el clima de polarización y el desafío que enfrentan los representantes políticos en un país donde la confianza en las instituciones es volátil.




