padre oswaldo con niños de la aldea infantil
Los menores llegan al albergue por orden judicial.

Aldea San Juan Bosco: una nueva oportunidad para niños abandonados

MARÍA AUXILIADORA PEREIRA.- Desde hace 35 años, la aldea infantil San Juan Bosco, ubicada en La Esperanza, ha albergado alrededor de 2000 niños huérfanos y abandonados por su familia.

Son muchas las historias que han pasado por esta aldea infantil que busca ofrecer un mejor futuro para los “chicos de la calle”. En este sentido, Atilio Villanueva Tarazona, quien se encuentra en la aldea desde noviembre de 1987, señala que en este hogar comenzó a descubrir sus cualidades y habilidades.  

“Al separarse mis padres, quedé en situación de abandono y los primeros años me criaron mis abuelos en las alturas de San Rafael. Mi madrina me trajo a Huánuco y me presentó al padre Oswaldo. Recuerdo que en aquel entonces la aldea infantil estaba comenzando en las instalaciones del colegio San Luis Gonzaga”.

Villanueva recuerda que desde sus primeros días esta aldea le ofreció una nueva oportunidad para cambiar su vida.

los niños de aldea infantil
El albergue cuenta con 56 menores, 36 mujeres y 20 varones de 2 a 16 años.

“Recuerdo que al principio éramos 20 niños. Recibíamos alimentación, educación hospedaje, era como el hogar que nuestros padres nos negaron. Cuando ya había terminado mi secundaria decidí estudiar enfermería y luego administración de empresas”.

Asimismo, Villanueva destaca que, gracias al padre Oswaldo, miles de niños, al igual que él, logran ser profesionales y personas de bien.

 Atilio Villanueva Tarazona
Atilio Villanueva Tarazona, se encuentra en la aldea desde hace 33 años.

“Aquí las posibilidades son enormes. Solo debes darte cuenta de lo que tienes y hasta dónde puedes llegar. Así como yo aproveché esas oportunidades, hay muchos que no, aquí tienes la posibilidad de seguir tus estudios, de convertirte en una persona de bien”.

A la fecha, el albergue cuenta con 56 menores, entre ellos 36 mujeres y 20 varones de 2 a 16 años de edad.

Atención profesional

El padre Oswaldo Rodríguez Martínez, director de la aldea infantil, explica que los profesionales acogen a los niños que llegan. Ellos buscan que el albergado esté cómodo y desarrolle sus actividades como cualquier otro pequeño de su edad.

La segunda fase es la convivencia en el interior de la casa, porque hay niños extrovertidos e introvertidos, difíciles de adaptarse a su nueva etapa de vida.

“Desde que el niño llega a este lugar, nos preocupamos por su educación y buscamos colegios para que puedan estudiar”, explica.

Asimismo, señala  que la disciplina prima en el refugio, porque los menores tienen horarios para estudiar, jugar, rezar, comer y hacer otras actividades.

Los módulos o también llamados pequeñas familias, son dirigidos por una madre sustituta que las 24 horas del día cuida a los niños.

Los menores llegan al albergue por orden judicial y la mayoría tiene diferente personalidad por la falta de cariño de sus padres, que, en algunos casos, fallecieron, están presos o simplemente los abandonaron a su suerte.

Los inicios 

padre oswaldo
Padre Oswaldo Rodríguez Martínez.

El padre Oswaldo recuerda que esta aldea infantil comenzó como un comedor donde se atendían más de 300 niños. Sin embargo, al ver la situación de calle de la gran mayoría, decidió ofrecerles un hogar.

“Al principio solo queríamos garantizar la comida a los niños, después conversando con uno de ellos me di cuenta de la situación real y fue cuando decidí ofrecerles un lugar donde quedarse”.

El sacerdote resalta que una vez que pasan a formar parte de la Fundación de los Niños del Perú y comienzan a adaptarse a los lineamientos del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables nació la necesidad de construir la casa de la juventud para continuar con la formación.

“Cuando esto sucede ya en las aldeas infantiles no podían estar los jóvenes después de los 15 años y no era saludable devolver a la calle a estos chicos que apenas estaban cursando la secundaria. Entonces, vi la necesidad de hacer una casa de los jóvenes”.

Nuevos proyectos

Entre los nuevos proyectos del padre Oswaldo destaca la inauguración de la escuela técnica donde más de 300 jóvenes podrán formarse en seis talleres de 5 meses en las áreas de panadería, carpintería, mecánica, electricidad, y agro productividad. 

LEA TAMBIÉN:

GOBIERNO REGIONAL DE HUÁNUCO RATIFICA SU COMPROMISO AL SERVICIO DE LA ALDEA INFANTIL SAN JUAN BOSCO

Campaña de solidaridad pro aldea San Juan Bosco