“Hace mucho tiempo no recibíamos una visita así, con tanto afecto y preocupación por nosotros”. Las palabras de don Andrés, residente del Albergue San José en Llicua, resumieron el impacto emocional que dejó la visita del alcalde de Amarilis, Roger Hidalgo, quien acudió personalmente a entregar alimentos, medias y zapatillas a los adultos mayores acogidos en ese centro.
El gesto, que fue recibido con emoción por los residentes, tuvo como propósito brindar alivio ante las carencias que enfrentan estas personas mayores, muchas de ellas en situación de vulnerabilidad. Según indicaron los beneficiarios, no es común que una autoridad municipal se acerque a este tipo de espacios con un enfoque humano más allá del protocolo.
Durante la jornada, el burgomaestre no solo entregó insumos, sino que compartió tiempo con los residentes, escuchó sus historias y ratificó su compromiso de mantener una gestión socialmente activa. “Nuestra labor no solo está en las obras de concreto, sino en las obras del corazón. Cada uno de ellos representa la historia viva de Amarilis”, declaró.
De acuerdo con información proporcionada por la comuna distrital, la entrega incluyó alimentos de primera necesidad, así como prendas básicas de abrigo —entre ellas medias y zapatillas— dirigidas a cubrir necesidades urgentes de los adultos mayores que residen en el albergue gestionado por el padre Oswaldo.
La visita, que se realizó en el centro poblado de Llicua, tuvo carácter simbólico, pero también funcional. Según indicó el alcalde, se busca fortalecer el vínculo entre la gestión municipal y las instituciones de acogida en el distrito. “Esto es parte de una política social que prioriza a quienes más lo necesitan”, manifestó en declaraciones recogidas por el equipo de prensa local.
Por su parte, el padre Oswaldo expresó su gratitud por la presencia del alcalde, calificando el acto como “un ejemplo de cercanía real con la comunidad”. En palabras del sacerdote, “el Estado también se construye desde gestos humanos y de respeto hacia nuestros mayores”.
Según voceros municipales, este tipo de actividades forman parte de una agenda paralela a la ejecución de obras públicas, que busca poner en el centro a las personas en condición de mayor vulnerabilidad. Aunque la entrega fue modesta en volumen, el impacto simbólico y emocional fue valorado como alto por los asistentes y responsables del albergue.
La municipalidad reiteró que continuará implementando acciones de atención directa en diversos sectores del distrito, en especial en aquellos donde las brechas sociales y económicas son más visibles. “Una gestión con sentido humano no puede olvidar a quienes ya lo dieron todo por este distrito”, declaró el alcalde.
Finalmente, se anunció que el municipio prevé establecer un cronograma rotativo de apoyo a albergues, comedores y centros de atención para poblaciones en riesgo. Sin embargo, no se detallaron fechas ni presupuestos asignados. “La información completa será anunciada próximamente”, indicó un portavoz edil.




