El alcalde de Umari, Keny Gonzalez, respondió a los cuestionamientos surgidos en redes sociales por parte de pobladores de Santa María del Valle, quienes lo acusan de querer apropiarse de terrenos en la zona de Llanaposto para captar agua. El burgomaestre negó estas versiones y aseguró que el objetivo de su gestión es buscar soluciones para dotar de agua potable a comunidades que actualmente viven en condiciones precarias.
Defensa territorial y propuesta de represamiento
Gonzalez explicó que, hace dos meses, autoridades de Umari realizaron una inspección a diversas zonas limítrofes para verificar sus recursos hídricos. Indicó que la laguna, conocida por los pobladores del Valle como Llanaposto y por Umari como Joripayla, se encuentra “dos kilómetros dentro” de su jurisdicción. “No queremos quitar nada a nadie”, sostuvo. Según dijo, su propuesta es construir una represa metros abajo, permitiendo que el Valle continúe utilizando el recurso para riego, mientras Umari accede a agua para consumo humano.
“La situación es inhumana. Catorce localidades de mi distrito en la parte alta no tienen agua para tomar”, remarcó.
Reclamo de diálogo y participación regional
Ante las críticas por un supuesto ingreso no consensuado, el alcalde aclaró que previamente se desarrolló una reunión con autoridades de Taoyigán, en Santa María del Valle. Aunque no se llegó a acuerdos, se formalizó la intervención del Gobierno Regional y de la oficina de Conflictos Sociales, que programó una visita técnica para el 5 de junio. “Fuimos convocados oficialmente, no fue una invasión”, aclaró.
Gonzalez reiteró que buscan una solución técnica y justa, e insistió en que el tránsito por carreteras vecinales es un derecho ciudadano. “Solo pedimos una mesa de diálogo. Necesitamos resolver esto con respeto y sin confrontación”, concluyó.




