Al expirar el alto el fuego Israel suspende de inmediato toda la ayuda a Gaza

La situación en Gaza alcanza un punto crítico tras el anuncio de Israel de suspender la entrada de todo tipo de bienes y ayuda humanitaria. Esta decisión, que agrava la ya precaria situación humanitaria en la Franja, se produce horas después de que expirara la última propuesta de alto el fuego temporal con Hamas, generando preocupación internacional sobre el futuro del conflicto y el bienestar de la población civil atrapada en medio. La escalada, lejos de facilitar un acuerdo, amenaza con intensificar las hostilidades y obstaculizar cualquier avance hacia una solución negociada.

Según la investigación publicada por The New York Times, este drástico movimiento israelí parece buscar ejercer presión sobre Hamas para que acepte un nuevo marco de negociación y, al mismo tiempo, clarificar la posición del gobierno israelí en las conversaciones.

La propuesta israelí para una extensión del alto el fuego, presentada a través del enviado estadounidense Steve Witkoff, contemplaba la liberación de la mitad de los rehenes restantes en Gaza el primer día del acuerdo. Esta iniciativa buscaba crear un ambiente de confianza que permitiera avanzar hacia un cese permanente de las hostilidades. Si, al concluir la extensión temporal, prevista hasta el final de la Pascua judía el 20 de abril, se alcanzaba una tregua definitiva, el resto de los rehenes serían liberados.

En un comunicado emitido por la oficina del Primer Ministro Benjamin Netanyahu, se anunció que, “a partir de esta mañana, cesará toda entrada de bienes y suministros a la Franja de Gaza” debido al “rechazo de Hamas a aceptar el esquema de Witkoff para la continuación de las conversaciones, al cual Israel sí accedió”. Esta declaración subraya la postura inflexible del gobierno israelí en relación con la liberación de los rehenes.

El comunicado añadió: “Israel no permitirá un alto el fuego sin la liberación de nuestros rehenes. Si Hamas continúa con su negativa, habrá más consecuencias”. Esta advertencia sugiere que Israel está dispuesto a tomar medidas adicionales si Hamas no cede en sus demandas, lo que podría incluir una escalada de las operaciones militares en la Franja.

Hamas reaccionó de inmediato, rechazando la medida y calificándola de “chantaje barato, un crimen de guerra y una flagrante anulación del acuerdo”. Esta dura respuesta refleja la creciente tensión entre ambas partes y dificulta aún más la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz duradero. El bloqueo de la ayuda humanitaria, sumado a las acusaciones mutuas, profundiza la desconfianza y aleja cualquier perspectiva de diálogo constructivo.