La descarga directa de aguas residuales hacia un canal de regadío que abastece cultivos en Colpa y Huachog ha puesto en evidencia una fractura estructural en Huánuco: la expansión de asentamientos humanos en zonas “no mitigables” y la ausencia de infraestructura sanitaria. El fiscal especializado en materia ambiental, César González, advirtió que las conexiones domiciliarias del sector Puente estarían vertiendo desagües sin tratamiento, con el consiguiente riesgo de proliferación de bacterias como Escherichia coli, incluida la cepa O157:H7.
González sostuvo que el asentamiento se habría consolidado por falta de fiscalización municipal, permitiendo que decenas de viviendas se instalaran en un área que técnicamente no debía ser ocupada. Según indicó, el canal afectado irriga terrenos donde se producen hortalizas y tubérculos destinados al consumo local, lo que amplía el impacto más allá de los límites del propio asentamiento y alcanza a cientos de familias consumidoras.
El fiscal precisó que el riesgo sanitario no es abstracto. Escherichia coli, explicó, puede provocar infecciones urinarias como cistitis y pielonefritis, además de cuadros gastrointestinales severos. En el caso de la cepa O157:H7, se asocia con cólicos intensos, diarrea sanguinolenta y vómitos. Los principales afectados, advirtió, podrían ser niños, madres y adultos mayores, sectores más vulnerables frente a enfermedades transmitidas por alimentos.
Frente a esta situación, González informó que se ejecutó una intervención de emergencia para establecer una solución técnica provisional. La propuesta consiste en redirigir las descargas domiciliarias hacia un punto de vertimiento autorizado, evitando que continúen desembocando en el canal agrícola. Según manifestó, la medida tendrá carácter temporal y requerirá supervisión de la municipalidad y autorización de la Autoridad Local del Agua.
El fiscal añadió que la población del asentamiento podría asumir el costo de tuberías y mano de obra bajo criterios técnicos definidos. En paralelo, señaló que la Empresa Prestadora de Servicios, Seda Huánuco, habría comunicado limitaciones económicas y operativas para intervenir, además de obstáculos vinculados al saneamiento físico-legal del área. No obstante, consideró que esas restricciones no eximen a la autoridad municipal de adoptar medidas correctivas.
El principio precautorio invocado por el fiscal abre una ventana de acción inmediata, pero no resuelve el fondo del problema. La ciudad sigue creciendo sin que la infraestructura acompañe ese ritmo. La pregunta que queda abierta es si este episodio marcará un punto de inflexión en la gestión urbana de Huánuco o si, como en otras ocasiones, la urgencia sanitaria se diluirá cuando el canal vuelva a correr aparentemente limpio.




