El agricultor Gregorio Chávez Loyola (48) cuyo cuerpo fue arrastrado por el río Huallaga se habría suicidado ingiriendo una sustancia tóxica. El hecho se registró el jueves por la tarde en el distrito de Pillco Marca.
Uno de los familiares manifestó que Gregorio Chávez, el miércoles al mediodía, ingresó al Hospital Hermilio Valdizán quejándose de insoportable dolor de cabeza, donde le recetaron algunas pastillas, pero el dolor no calmó. Entonces, el médico le dio de alta recomendándole realizarse una tomografía para detectar el mal que lo aquejaba.
Tras salir del nosocomio, el agricultor y uno de sus hijos se dirigieron al Mercado Viejo, donde desayunaron y luego su hijo se fue a Pillao, tras embarcar a su padre en un trimóvil, supuestamente iría a visitar a sus familiares en Cayhuayna, a donde jamás llegó.
Se presume que el agricultor tomó la fatal decisión de acabar con su vida agobiado por el mal que padecía y la falta de dinero. Además, su esposa se encuentra postrada en cama por una enfermedad.
“Mi tío no tenía dinero. Por eso no podía sacarse la tomografía. Además, estaba adeudado en un banco”, dijo un familiar, que evitó identificarse.
Tras practicarle la necropsia de ley, el médico dijo que habría ingerido algún derivado de petróleo, kerosene o ácido muriático que le quemó toda la garganta y otros órganos vitales internos.



