El mundo del deporte despide con profundo pesar a Ágnes Keleti, la campeona olímpica más longeva, quien falleció a los 103 años en Budapest. La ex gimnasta, nacida el 9 de enero de 1921, dejó un legado excepcional al conquistar cinco medallas de oro, tres de plata y dos de bronce en los Juegos Olímpicos, además de una vida marcada por la resiliencia y el amor por el deporte.
Keleti, sobreviviente del Holocausto, comenzó su carrera en la gimnasia desde niña. Logró su primer oro en un campeonato nacional en 1940, pero su trayectoria quedó temporalmente interrumpida durante la Segunda Guerra Mundial. Con documentos falsos, logró escapar del régimen pronazi que asesinó a su padre y otros familiares en Auschwitz.
Reanudó su carrera tras la guerra, debutando en los Juegos de Helsinki 1952, donde obtuvo su primera medalla de oro a los 31 años. Cuatro años después, brilló en los Juegos de Melbourne 1956 al conquistar cuatro oros y dos platas.
Tras su retiro, Ágnes se dedicó a la enseñanza y entrenó en Israel, antes de regresar a su natal Hungría. Fue incluida en el Salón de la Fama de la Gimnasia Artística en 2002 y recibió múltiples galardones por su trayectoria, incluida una distinción por el Fair Play en 2021.
El presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, elogió su valentía y determinación, destacando su inspiradora historia. Su legado permanecerá como símbolo de fortaleza y excelencia deportiva.




