Afiliaciones políticas sin consentimiento generan indignación y cuestionamientos al JNE

Una nueva polémica ha estallado en torno al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), luego de que decenas de ciudadanos denunciaran haber sido afiliados a organizaciones políticas sin su consentimiento. A través de redes sociales, los afectados alertaron que, al revisar la plataforma oficial del JNE, aparecían como miembros de partidos como Progremos y Nueva Gente, sin haber firmado documento alguno.
Este hecho ha despertado preocupación por el posible uso indebido de datos personales y por la vulneración al derecho de participación política libre y voluntaria. Según la Ley de Organizaciones Políticas, toda afiliación debe realizarse con consentimiento expreso, lo cual no se estaría cumpliendo en estos casos.


El especialista en derecho electoral José Tello advirtió que estas situaciones no son nuevas y que, en muchos casos, podrían deberse a la falsificación de firmas. También señaló que algunos ciudadanos utilizan el argumento de “afiliación indebida” para desligarse de partidos por motivos personales o laborales. “Hay dos caras de la moneda: personas inscritas sin su consentimiento y otras excluidas mediante firmas falsas”, expresó.


Entre los denunciantes se encuentra el periodista Jorge Ballón Artaza, quien figura como afiliado a Nueva Gente desde enero, pese a no tener vínculo alguno con dicha agrupación. Otro ciudadano, Manuel Lunch, también reportó haber sido inscrito sin autorización.


Frente a estos hechos, los afectados han exigido al JNE una investigación seria y sanciones para los responsables. El organismo informó que está evaluando los casos y tomará acciones conforme a la normativa.


Para desafiliarse, los ciudadanos deben pagar una tasa de 46.20 soles, ya sea por renuncia voluntaria o por afiliación indebida. El trámite puede realizarse por la plataforma digital del JNE o en el Banco de la Nación. Este requisito ha generado indignación, pues obliga a las víctimas a asumir un costo para desvincularse de un registro que nunca autorizaron.